A Markelle Fultz, número 1 del draft 2017 de la NBA, le duele el hombro. Y eso, que podría resultar una nueva fatalidad para un equipo tan castigado por las lesiones graves como Philadelphia 76ers, es una buena noticia. Una mala noticia sería que el joven base de Maryland estuviese lanzando a propósito esos tiros libres horripilantes que son el hazmerreír de internet.

Fultz tiene molestias en el hombro derecho, evidentes por las cintas kinesiológicas que se lo envuelven. La lesión ha sido reconocida por el propio jugador y por el club, aunque su gravedad no parece mucha, habida cuenta de que el rookie ha debutado ya en pretemporada. Sin embargo, esa extraña mecánica de tiro libre hace sospechar de su salud.

El propio entrenador de los Sixers, Brett Brown, piensa que el hombro “le afecta más de lo que muestra”. “Lo puedes ver con su tiro libre, cuando intenta alzar la bola. Está alejada de su cuerpo. Ha estado trabajando en intentar corregir eso. Y la falta de cantidad de su tiro de tres puede ser una señal de que le duele un poquito más de lo que parece”.

Markelle Fultz anotó 23,2 puntos de media por partido en su año universitario en Washington, con 47% de acierto en tiros de campo y 43% en triples. Un anotador así no debería tener problemas en su mecánica de tiro. Es verdad que desde la línea de personal solo encestaba el 65% de tiros, estadística mediocre para un base, pero no tiraba mal. Tirar mal es lo que acostumbra a hacer Dwight Howard.

A Fultz le vieron corregir su mecánica de tiro en los entrenamientos del verano, a priori una buena idea para mejorar su porcentaje en el lanzamiento de un punto. Ha logrado lo contrario: empeorarla. Claro que hay señales de un problema más profundo. En sus primeros minutos con la camiseta de Phila solo ha intentado tres triples y sus lanzamientos fueron todos desde la pintura.

Markelle está incómodo. Algo extraño pasa. Si es una lesión, la solución es sencilla: tratarla y rehabilitarla. Si las molestias han dañado su confianza, el arma fundamental de cualquier anotador, el problema es más serio. Y más preocupante para una franquicia, los 76ers, que con Ben Simmons de vuelta ya veían la luz al final de El Proceso, su larga y sufrida reconstrucción.

Menos mal que Joel Embiid ha vuelto tan dominador como se fue a mediados de la pasada temporada. El jugador con el contrato de las mil cláusulas ya mete miedo. Y también los tiros libres que falla Fultz. En 15 minutos de partido de pretemporada contra Brooklyn Nets anotó 14 de 18 tiros de personal, para un total de 22 puntos, siete rebotes, tres asistencias y un tapón. Y después gritó una verdad: “No me pueden puto defender”.