La NBA pisa el acelerador cuando llega el fin de semana. Diez partidos se disputaron en las últimas horas, incorporando poco a poco a la competición a las franquicias que no habían debutado. De entre el inagotable carrusel de momentos estelares rescatamos estos cinco para que no perdáis comba de lo más sonado en la liga más seguida del mundo:

  • LeBron bendice a Giannis. “Tiene la habilidad. Tiene el talento. Tiene un gran entrenador (Jason Kidd) que le puede ayudar a llegar al punto de ganar el MVP”, dijo el rey de la NBA sobre el irresistible Antetokounmpo. El joven griego jugó de tú a tú contra James en un encuentro magnífico. Pero los Cavs se llevaron el partido en Milwaukee (97-116) gracias a la inteligencia de LeBron, quien no pudo resistirse a dejarle un aviso al aspirante al trono: un tapón que decía “No tan deprisa, chaval”.

  • Ricky Rubio, el hijo pródigo, vuelve a casa. El calendario NBA tiene estas cosas. Los Jazz se estrenaron fuera de Utah en el Target Center de Minnesota. El base español, con nuevo look y nueva actitud, hizo todo para ganar (19 puntos, 10 asistencias) frente a una hinchada que lo adoraba. Pero Ricky cayó como caían los Timberwolves cuando él los conducía (100-97): por no saber cerrar los partidos. Al menos se llevó un aplauso lleno de cariño en la víspera de su 27 cumpleaños.

  • La venganza que a nadie le importa. Pobre Dwight Howard. En pocos años ha pasado de candidato al MVP a ser uno de los jugadores más denostados de la liga. De gracioso oficial, a compañero insoportable en los vestuarios. No queda buen recuerdo de él en casi ningún sitio. Tampoco en Atlanta Hawks, su anterior equipo. Los recibió anoche con la camiseta de los Charlotte Hornets y sumó 20 puntos y 15 rebotes para consumar una revancha personal (victoria local 109-91) que a todos pasó desapercibida. Ni los árbitros dan cariño a Dwight.

Wyd, Dwight 😂

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  • No le mentéis la bicha a Kyrie. Boston ganó en Philadelpia (92-102) en el partido entre un equipo deprimido por la lesión de Gordon Hayward y otro ilusionado por el porvenir. No son días fáciles para el nuevo base de los Celtics, huérfano de socio y viendo cómo LeBron, al que abandonó para batirlo en la cancha, vuelve a ser el favorito con sus Cavaliers para ganar la Conferencia Este. Por eso es mejor no recordarle a James. Lo hizo un fan de los Sixers (“¿Dónde está LeBron?”) y Kyrie Irving respondió sin tapujos: “¡Chúpame la polla!”. Y por cosas como esta, que suceden a diario, la NBA es la mejor liga del mundo.