Los Philadelphia 76ers tienen muchas esperanzas puestas en esta temporada. Es el año en el que deben salir del barro en el que llevan metidos varios años, deliberadamente por otra parte, y pelear por entrar en los playoff. Todo parece propicio. Sus grandes promesas por fin están sanas, al menos de momento, y la Conferencia Este no cuenta con grandes equipos más allá de Cavaliers y Celtics.

Y gran parte de esas esperanzas las lleva sobre sus hombros Ben Simmons. El alero, número 1 del draft del año pasado, se perdió su primera temporada al completo por lesión, pero en apenas unas noches ha demostrado gran parte de su potencial. En las alineaciones aparece como alero, pero el australiano hace de todo. En los primeros partidos se ha convertido en el auténtico base del equipo mientras Fultz, la primera elección del último draft, se adapta para resolver los diferentes problemas que se está encontrado como profesional más allá de los tiros libres.

No había sido fácil el inicio para los Sixers. Sus tres primeros partidos terminaron en derrota, aunque hay que tener en cuenta que abrieron la temporada en Washington, recibieron a los Celtics y posteriormente viajaron a Toronto, tres conjuntos que a día de hoy están un peldaño por encima. Eso sí, Simmons ya dejó destellos de su calidad poniendo dobles dígitos en puntos y rebotes ante todos ellos, sólo un anticipo de lo que está por llegar.

La pasada madrugada Ben Simmons guió a su franquicia hacia la primera victoria del curso contra los Pistons y entró en la historia de la NBA. El alero firmó el primer triple-doble de su carrera en apenas cuatro partidos como profesional. Sólo Oscar Robertson, que se ganó el apodo de ‘Mr. Triple-Doble’ por algo, había firmado uno en menos apariciones (el día de su estreno, concretamente).

El propio entrenador rival reconoció tras el encuentro que no había encontrado respuestas para el rookie. Quizá porque todavía no se crean a Simmons, aunque pronto puede que tengan que hacerlo. Hasta el momento está promediando 17 puntos, casi 11 rebotes y 7 asistencias por partido y camina con paso firme hacia el estrellato.