Cada temporada NBA tiene historias para componer sin problemas el guión de una buena película. Pero hay encuentros, como el de la pasada madrugada en Boston, que dejan en sí mismos material suficiente para una saga. Y es que en un escenario inmejorable como el TD Garden, los Celtics sumaron su 14º triunfo consecutivo ante los todopoderosos Warriors y se confirman, con permiso de Lebron, como la gran alternativa para poner fin a la tiranía de Curry, Durant y compañía.

Los locales lograron llevar el partido a donde les interesaba: ritmo lento, baja anotación… puro Este. Y eso que empezaron a remolque tras un primer cuarto en el que encajaron 28 puntos. Todo cambió a partir de ahí, permitiendo únicamente 19, 20 y 21 y los siguientes. Porque esa está siendo la clave de los Celtics en este arranque demoledor, la defensa, y volvieron a demostrarlo ante el mejor ataque.

Los de Brad Stevens bajaron los porcentajes de los Warriors de forma significativa. La franquicia de Oakland acierta en más de la mitad de sus tiros de campo y esta vez se quedó en un 40 por ciento. Ese mismo porcentaje es el que promedian desde más allá de la línea de tres puntos. Esta vez bajó hasta el 31 por ciento. El partido se jugó en el barro, reduciendo las posesiones y dejando a Stephen Curry, el líder de la NBA en la estadística de +/-, en un sorprendente -14.

Y como toda buena película, este partido tenía que tener un protagonista potente. Entre toda la constelación de estrellas que había sobre el parqué, sobresalió un joven talento en su noche más amarga. Jaylen Brown, número 3 del draft de 2016, se echó el equipo a la espalda en los peores momentos horas después de conocer la muerte de su mejor amigo.

Brown no pudo rendirle mejor homenaje. Lideró la remontada de los Celtics con 22 puntos, 7 rebotes y una exhibición de corazón en defensa. Su fe contagio a sus compañeros en los momentos más difíciles del encuentro, con desventajas que superaron los diez puntos en varios momentos del encuentro. Con la lesión de Hayward se esperaba que jóvenes como él o Tatum dieran un paso adelante y, por el momento, no están decepcionando.

No Hay Más Artículos