Como cada previa de Acción de Gracias, la noche NBA vino cargada de encuentros antes de uno de los pocos días en que el baloncesto se toma un respiro en Estados Unidos. El foco estaba puesto en Oklahoma City, donde los Thunder recibían a los Warriors con la venganza de Russell Westbrook como argumento principal. El base, al que le sentó regular que Durant lo abandonara para irse con Curry y compañía, logró por fin su primer triunfo ante los de Oakland.

Y lo hizo completando un gran partido y con paliza. Westbrook puso sobre la mesa 34 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias, quedándose sólo a un pase de su habitual triple-doble (algo que buscó con fruición en el último cuarto con el partido más que decidido). Russ estuvo muy agresivo desde el primer momento y tuvo más de un enfrentamiento dialéctico con Durant en el transcurso del partido, subiendo la temperatura en esta relación de desamor que ya dura más de un año.

Esta vez además estuvo bien acompañado por sus compañeros del Big 3, con Carmelo Anthony y Paul George aportando 42 puntos y 16 rebotes entre ambos. Aunque el trabajo más importante estuvo en el otro aro, dejando a una máquina de anotar como los Warriors en 91 puntos.

De todas formas, esta no fue la única sorpresa de la jornada, ya que hubo varios equipos modestos del Oeste que aprovecharon para reivindicarse. El caso más claro fue el de los Pelicans, que de nuevo liderados por sus torres gemelas batieron a los Spurs, escenificando perfectamente la reducción del espacio que los separa ahora mismo de la élite.

Además, los tres peores equipos de la conferencia también sumaron un triunfo a su casillero. Lo más llamativo fue la victoria de los Mavericks en la cancha de los Grizzlies. Los texanos, que siguen últimos mientras tratan de resolver cómo será su futuro post Nowitzki, dieron la sorpresa en Memphis con una canasta ganadora de Harrison Barnes sobre la bocina. Los Kings también vencieron a unos Lakers que siguen siendo la bandera de la irregularidad, y los Clippers hicieron lo propio a pesar de perder a Beverley para una temporada, aunque en este caso ante un rival del Este como los Hawks.

Hubo dos aspirantes que se salvaron de esta mala noche para las potencias del Oeste. Los Rockets, líderes, pasaron el rodillo ante los Nuggets y resolvieron el encuentro antes del descanso, al que se marcharon con una ventaja de 35 puntos (75-40). Dos puestos por detrás vienen apretando fuerte los Timberwolves, que tras superar los problemas de principio de curso ya se parecen más a un equipo de Thibodeau y vencieron a los Magic. Su quintento titular fue la clave, con cuatro de ellos pasando de los 20 puntos.

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