La temporada de los Clippers va camino del desastre. Tras el traspaso de Chris Paul y a pesar de un buen inicio, las lesiones de Teodosic, Gallinari, Patrick Beverley y ahora Blake Griffin han arruinado al equipo de Los Ángeles. Y Austin Rivers lo pagó con un aficionado de primera fila, de los que pagan un buen dineral para ver a los Clippers jugar. Cuando el partido ante los Utah Jazz se fue al garete, Rivers no se aguantó ante una crítica desde la grada y se encaró con uno de los seguidores locales.

Fue un día ajetreado para Austin Rivers. El hijo del entrenador Doc fue promocionado al quinteto inicial ante la plaga de lesiones. Y respondió, acabando con 25 puntos en una noche extrañamente eficaz en el tiro, imparable para los Jazz sobre todo en un inicio de tercer cuarto brillante. Pero los de Utah le pillaron el truco a Rivers y el resto de sus compañeros, y acabaron imponiéndose con una luvia de triples que rompieron el partido. Austin debió de sentir que, tras hacer todo lo posible y más de lo que muchos esperan de su talento, su equipo acabó perdiendo de 20. Así que no se tomó muy bien las críticas de un aficionado, al que le mandó “callar la puta boca”.

“Es uno de esos aficionados de mierda que sólo te apoyan cuando vas ganando. Ni siquiera me criticó a mí, sino a uno de mis compañeros, y tuve que defenderle. No debí hacerlo así, pero lo hice”, explicó Austin Rivers tras el partido. El base ya tiene experiencia en escuchar todo tipo de comentarios, dada su relación familiar con el jefe de los Clippers, así que su reacción fue aún más sorprendente. Quizás por eso y quizás por la condición adinerada de quien se sienta en esa primera fila a pie de pista y se permitió insultar a gigantes de 120 kilos de peso, Rivers se disculpó por su comportamiento. “Me dijo que no había sido él, que fue alguien de detrás. Nos dimos la mano y quedamos como amigos”, zanjó el tema el base de los Clippers.

Rivers dijo que los insultos en realidad iban dirigidos a DeAndre Jordan, que puede estar viviendo sus últimos partidos como jugador de los Clippers si la franquicia angelina decide reconstruir ante el cúmulo de lesiones y un 8-12 de balance difícil de remontar. Austin culminó su atareada noche con una declaración en teoría elogiosa del rookie de los Jazz Donovan Mitchell (autor de 24 puntos y dos mates increíbles) que se convirtieron en un lío sobre si Ben Simmons cuenta o no para ser novato del año en la NBA (una pista: sí cuenta).  Al menos en esa declaración no insultó a nadie, porque el cabronazo que usa se entiende que es cariñoso hacia Mitchell.

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