Ahora que se divisan en el horizonte los días de vino y rosas para los Philadelphia 76ers, conviene echar la vista atrás para no olvidarse de todos las víctimas que The Process ha ido dejando en el camino. Partidos malos, temporadas penosas, equipos sin talento, el propio Sam Hinkie, ideólogo de esta reconstrucción… y desde esta semana se une a la lista el pívot Jahlil Okafor.

Porque al que fuera elegido como número 3 del draft de 2015, todo lo que conlleva la explosión de Joel Embiid, Ben Simmons y compañía se lo ha llevado por delante. Eso, y también la evolución de la NBA, con cada vez menos espacio para los pivots clásicos. Después de dos temporadas rondando los 50 partidos, este año apenas ha contado para Brett Brown y sólo se ha vestido en dos encuentros, promediando apenas 13 minutos de juego.

El trago no ha sido fácil de asimilar para un jugador que desde su paso por la universidad estaba llamado a dominar la pintura en la próxima década. Pero al igual que también le sucedió a Nerlens Noel, ahora en Dallas, no hay sitio en la zona del conjunto de Philadelphia para dos gallos como Embiid y él. Incluso el explosivo Richaun Holmes le había adelantado por la derecha.

Okafor, resignado, llevaba semanas pidiendo marcharse y su situación se había convertido en cuestión de estado en la NBA bajo el movimiento #FreeJah. Los Sixers no querían perder a una de sus mayores inversiones de los últimos años a cambio de nada, pero finalmente han encontrado un comprador que colmara sus expectativas en los Brooklyn Nets.

El pivot y Nik Stauskas (un escolta al que la llegada de Redick y la recuperación de Bayless ha dejado sin espacio en los Sixers), además de la segunda ronda del draft de 2019, se marchan a Nueva York a cambio de Trevor Booker. Será interesante ver cómo se adapta a los Nets, auxiliando a otro descartado por la reconstrucción de los Lakers como D’Angelo Russell, y que ya cuentan en plantilla con un hombre alto de perfil clásico como Mozgov, mientras que los Sixers adquieren un ala-pivot veterano para aportar solidez a la rotación… con capacidad para realizar además canastas increíbles.