Manu Ginóbili es una leyenda del baloncesto que vivirá para siempre en la memoria de los aficionados a este deporte. No parece ser eso suficiente para el argentino, que a sus 40 años sigue empeñado en perpetuarse también sobre las pistas de la NBA haciendo lo que mejor sabe: ser decisivo. La pasada madrugada volvió a conseguirlo, sí, estamos en 2017, anotando el triple ganador ante Boston Celtics, mejor equipo de la Conferencia Este.

No está siendo una temporada fácil para los Spurs, que a pesar de su resistencia caminan hacia el fin de una era. Pero como la franquicia texana, Ginóbili no está dispuesto a que le digan cuándo tiene que dejarlo. Hace unos meses coqueteó con la retirada, pero decidió jugar un año más. Él, Parker, Gasol… comienzan a enderezar el rumbo a pesar de la baja de Kawhi Leonard en un Oeste que amenaza con convertirlos en una reliquia. Pero los Spurs se mantienen competitivos gracias al gran año de LaMarcus Aldridge, y con los rumores de que Kawhi pronto hará una prueba para volver a las pistas, nadie puede descartar a los texanos para la lucha por el Oeste.

Hace ya unos años que la aportación de Ginóbili a los Spurs no se mide en términos cuantitativos. No tiene piernas para aguantar la carga de partidos y el físico le está pidiendo una tregua, pero sus apariciones, más concentradas, siguen teniendo a menudo un impacto enorme. Ante los Celtics anotó 11 puntos, seis de ellos con dos triples. Uno sobre la bocina para mandar a los suyos por delante al descanso y el otro a 4 segundos del final.

Así ajustició el crack argentino al conjunto de Brad Stevens, precisamente la imagen del relevo generacional que está revolucionando la NBA. Cuando Ginóbili se estrenó en la liga, Tatum y Brown, dos de las estrellas jóvenes de Boston, tenían 4 y 6 años. Nadie mejor que él sabe que su tiempo se está acabando, y quizá por ello tanto la sangre nueva que llega a la NBA como los propios aficionados debamos disfrutar al máximo los últimos trucos de ‘Manudona’.

Hasta Popovich, poco dado a los excesos a la hora de expresar sus emociones, tuvo que rendirse ante él: “Como me dijo hace muchos años: “Esto es lo que hago”. Es increíble. Le encantan estas situaciones y ha tenido que pasar por muchos momentos malos… y lo ha vuelto a hacer… con 40 años”.

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