Los Sixers están siendo una de las grandes atracciones de la NBA. El joven grupo liderado por Ben Simmons y Joel Embiid por fin empiezan a ganar encuentros y son tan atractivos de ver dentro de la pista como, gracias al camerunés, fuera de ella. Porque Embiid ha captado rápido el sentido del espectáculo que tiene la mejor liga de baloncesto del mundo. ¿Y que es el espectáculo sin los piques con los rivales? Por ello, el pivot se está ganando tantas enemistades como elogios despierta su juego.

Porque ese es el primer paso para poder llevar a cabo el ‘trash talk’ tan tradicional de cualquier deporte. Ser muy bueno. Y Embiid lo es. En la primera temporada que está pudiendo jugar con regularidad está promediando casi 24 puntos y más de 11 rebotes en apenas 30 minutos de juego. Algo insuficiente para él, que sigue aumentando su producción, sobre todo en ‘rebotes’, después de los partidos.

La estrella de los Sixers se mueve casi tan bien en redes sociales como en la pintura. Nunca desaprovecha la oportunidad para lanzar dardos a los rivales y el último en ser diana de su ingenio ha sido Karl-Anthony Towns. El pivot de los Timberwolves, otra de las grandes promesas de la NBA, fue víctima de la habilidad de Embiid en el triunfo de los de Philadelphia en Minnesota.

Después de anotar 28 puntos, capturar 12 rebotes y repartir 8 asistencias, subió una imagen a Instagram acompañada de del mensaje “… acabamos criando un gato” (en referencia a Towns, conocido como KAT por sus iniciales). Su rival se dio por aludido y no tardó en contestarle con un “el mensaje es tan malo como la calidad de la foto“, seguramente sin esperar el contraataque del camerunés, que demostró ser un verdadero maestro riendo el último: “Tiene mejor calidad que tu defensa”.

Towns se une de esta forma a la lista de damnificados por ‘The Process’. El más reciente había sido Andre Drummond, pero también ha tenido encontronazos con Draymond Green o Kevin Durant, entre otros. Él asegura que sólo son bromas y nunca “cruza la línea”, pero como reconoce en una reciente entrevista a la ESPN, Embiid sabe que la línea entre el amor y el rechazo, sobre todo por parte de los aficionados, es delgada: “Al principio la gente te quiere. Pero en algún momento empiezan a odiarte. Pasó con LeBron, Westbrook… todas las superestrellas. Incluso con Curry. No hace nada malo, pero algunos lo odian. Siento que me está pasando algo así”.