La temporada regular de la NBA sirve, sobre todo, de aperitivo para el plato fuerte que llega en abril con el inicio de los playoffs. En una campaña tan larga, con más de 80 partidos para cada franquicia, muchos duelos pasan inadvertidos, algunos incluso con estrellas involucradas. Pero de vez en cuando brota algún diamante como el que pudimos presenciar en Philadelphia entre Sixers y Thunder, que firmaron el mejor encuentro de lo que va de curso.

Los de Oklahoma City se llevaron un choque que tuvo de todo: Emoción con tres prórrogas interminables, destellos de gran baloncesto colectivo y, por supuesto, contando que Russell Westbrook estaba en la cancha, una actuación individual monstruosa. Firmó un nuevo triple doble con 27 puntos, 18 rebotes y 15 asistencias en 52 minutos… forzando otra vez los límites del ser humano.

En el otro bando tampoco faltó a la cita Joel Embiid, que se fue hasta los 49 minutos, algo que puede parecer incluso excesivo sabiendo que lleva todo el año jugando con limitación de tiempo. Anotó 34 puntos, capturó 8 rebotes y repartió 6 asistencias. El problema es que estuvo demasiado sólo en ataque. Simmons sólo dejó 12 puntos, a pesar de aportar 11 asistencias y 9 rebotes, pero sobre todo los locales echaron en falta el acierto exterior, con un Covington muy fallón (3-15 en triples).

Obviamente, después de un partido así, todos esperábamos la guinda; una guinda que con Joel Embiid y Westbrook sobre la pista significaba algún roce entre ambos. No decepcionaron. De hecho, el base apenas esperó a que la bocina mandara a los equipos a los vestuarios para dirigirse al camerunés. Los Thunder suman una nueva victoria para remontar un poco el vuelo tras una temporada irregular que estaba poniendo a su entrenador Billy Donovan en entredicho. Pero Westbrook actúa como si nada.

Pero ni las derrotas hacen que el pívot camerunés rehuya un buen pique y se guardó su respuesta para la zona mixta. Allí, ante varios periodistas que le preguntaron por el calentón con otra de las estrellas de la liga, Joel Embiid tiró de condescendencia para restarle mérito a los números de Westbrook: “Ha lanzado 10 de 33… ojalá pudiera haber tirado yo 33 veces”.