La noche de Kobe Bryant en el Staples Center tuvo de todo: emoción por la retirada de las dos camisetas (8 y 24) del escolta de los Lakers, un partido jugado de tú a tú por los jóvenes jugadores de la franquicia de Los Ángeles, la victoria final de los Golden State Warriors en la prórroga, e incluso una actuación de Kevin Durant muy propia del homenajeado. “Hoy tuve que tirarme hasta las zapatillas, fue una noche muy de Kobe“, reconoció el anotador de los Warriors tras acertar 10 de sus 29 tiros a canasta. Hasta los rivales quisieron homenajear a su manera a Bryant, y una estrella capaz de mirar cara a cara a la leyenda de Kobe correspondió con una actuación a la altura, canasta decisiva en la prórroga incluida.

Kobe Bryant acudió al Staples con su familia para recibir el cariño de los aficionados de los Lakers, de jugadores de los Warriors que le admiraban cuando lo veían por televisión, y también de leyendas como Shaquille O’Neal, Magic Johnson o Allen Iverson. Pero el cinco veces campeón de la NBA nunca fue político y dejó varios mensajes para reflexionar o, directamente, incomodar. La naturaleza de los segundos fue dirigido queriendo o no a Shaq; cuando le preguntaron a Kobe cuál de los dos dorsales retirados eligiría de tener que quedarse con uno, dijo que el 24. Es decir, el que vistió tras la salida de O’Neal de los Lakers y con el que ganó otros dos anillos.

El contenido reflexivo del día de Kobe Bryant se escuchó en su breve discurso de aceptación del homenaje. “El legado es importante en el sentido de que lo que hicimos fue increíble, pero creo que lo más importante de un legado es cómo afecta a la siguiente generación. Las camisetas que cuelgan en el pabellón ahora, el impacto que tuvieron en mí condujo al momento en el que estamos ahora”, decía antes de su discurso, cuando fue más directo: “Se trata de incorporar el espíritu que reside en esas camisetas y hacer avanzar a los Lakers, para que los próximos 20 años sean mejores que los últimos 20″.

Los jóvenes Lakers hicieron lo mejor para probar a Kobe Bryant que habían entendido el mensaje. Brandon Ingram anotó 19 puntos y volvió a demostrar su crecimiento como jugador ofensivo; Lonzo Ball estuvo por todas partes y sigue empeñado en probar su valía fuera de los titulares de prensa; Kyle Kuzma es uno de los mejores anotadores de la NBA desde el banquillo; Larry Nance dejó un espectacular mate sobre Kevin Durant que levantó al público de sus asientos. “Antes perderíamos estos partizos de paliza”, dijo después el hijo del mítico jugador de los Cavaliers.

No fue suficiente en la prórroga. Kobe Bryant decidió que había visto bastante y era demasiado tarde para su bebé,así que no vio cómo los Warriors se llevaron el triunfo gracias a una canasta de Durant (promedia 35 puntos desde que Curry está lesionado) y un tapón de David West a Ball. Sólo un equipo de calibre campeón de NBA pudo poner un pero a la gran noche de Kobe y los Lakers.