LeBron James tiene una misión clara. A sus 33 años, el mejor jugador de la NBA de los últimos 15 lucha por que su legado sea considerado a la altura del más grande, Michael Jordan. Le avalan los anillos de campeón, tres, pero sobre todo la increíble cifra de 7 finales consecutivas, con todo lo que eso supone de desgaste físico y mental. Esta temporada, va camino de su quinto trofeo de MVP de la NBA si James Harden no lo impide. Su juego mejora año a año si es que eso es posible. Los críticos se diluyen mientras LeBron incrementa sus prestaciones a pesar de la edad y una carga de minutos jugados que nadie a los 33 años había soportado en la NBA. A los ojos de muchos analistas, James empieza a mirar cara a cara a Jordan en la lucha por ser considerado el mejor. Pero hay una carrera donde LeBron tiene casi imposible alcanzar a Air Jordan: las finanzas.

Forbes publicó este mes de diciembre la lista de deportistas que más dinero han ganado en sus carreras. Michael Jordan (por sí solo, uno de los deportistas que más dinero GANAN hoy en día por año, sin tener que sudar una gota en la pista) es el líder con una fortuna estimada en 1.800 millones de dólares. Esa cifra puede aumentar en cualquier momento si el mítico 23 de los Bulls vende su participación en los Charlotte Hornets, que compró a precio de ganga cuando eran los Bobcats y ahora valen casi 800 millones. Jordan sigue siendo un activo importantísimo para Nike, y las zapatillas con su símbolo del Jumpman continúan un reclamo irresistible para las nuevas generaciones. El seis veces campeón de la NBA sólo fue dos veces el mejor pagado de la Liga en todos sus años de profesional.

LeBron James quiere pavimentar ese camino para seguir aumentando su fortuna de unos 800 millones de dólares. A sus 33 años, el líder de los Cavaliers está próximo a firmar un nuevo contrato, en el que no piensa perdonar ni un dólar de los algo más de 200 millones que puede asegurar en los 4 años venideros (probablemente en los Lakers). Sus zapatillas son de las más vendidas año tras año. Su intención es meterse en el negocio de Hollywood y explotar su imagen y producir diversas aventuras audiovisuales. Sus zarpas están extendidas también en el mundo de la representación de jugadores y artistas. Pero aún tiene un largo trecho para poder competir directamente con Jordan en ese aspecto: el nivel de salto en márketing que Air Jordan supuso para el deporte es difícil de replicar hoy en día.

El boxeador Floyd Mayweather, el más rico de la historia de ese deporte, podría aspirar a superar esas cifras, pero su carrera está tocando a su fin si no es que ya terminó. El primer boxeador en acumular 1.000 millones de dólares en su carrera tiene un estilo de vida que hace sospechar que un día esa fortuna puede menguar. Muchos de sus negocios tienen que ver con clubes nocturnos. El PPV fue su principal fuente de ingresos, y eso ha terminado. Pero su nombre figura con Jack Nicklaus, Arnold Palmer y Michael Schumacher como los perseguidores de Jordan en la lista de deportistas milmillonarios.

En esa lista están los dos mejores futbolistas del momento a una distancia prudencial. Cristiano Ronaldo ha ganado más que Leo Messi (750 por 600 millones de dólares), y los dos están ya en la treintena. Difícilmente alcanzarán los 1.000 millones, aunque Messi acabe de firmar un contrato gigantesco para extender su carrera en el Barcelona. Otros deportistas contemporáneos, como Stephen Curry, quedan lejos de esas cifras pero su futuro como inversores de empresas tecnológicas podrían hacerles subir en esa lista de Forbes. Por ahora, Jordan sigue en las alturas.

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