A nadie se le escapa que Gregg Popovich es uno de los personales más icónicos de la NBA en las últimas dos décadas. El veterano entrenador de los San Antonio Spurs pocas veces pasa inadvertidos y en los últimos meses, en los que Estados Unidos vive momentos de graves conflictos sociales, ha dado un paso adelante para dejar reflexiones que trascienden al mundo del deporte. La última, hace unos días cuando le preguntaban por qué creía que era bueno que las grandes estrellas de la liga hicieran donaciones para los más desfavorecidos: “Porque somos ricos. Y si eres rico y no donas, entonces eres tonto”.

Pero Popovich es mucho más que un líder que seguramente hable mejor que muchos presidentes de gobiernos, el suyo incluido, y en sus ratos libres también es conocido por ganar partidos de baloncesto. Incluso algún anillo. Porque ese sabio personaje es al mismo tiempo el arquitecto de una de las mayores dinastías del deporte mundial en el Siglo XXI.

Desde que se hizo cargo de los San Antonio Spurs en 1997 no ha parado de sumar triunfos, el último ante los Knicks la pasada noche. Con esta victoria, ‘Pop’ entra en el Top 5 de entrenadores con más victorias en temporada regular en toda la historia de la NBA, igualando a George Karl con 1175. Eso sí, ha necesitado 300 partidos menos para lograrlo. Por delante quedan Don Nelson (1.335), Lenny Wilkens (1.332), Jerry Sloan (1.221) y Pat Riley (1.210).

La franquicia texana ha sido una máquina de ganar y dominar la liga de forma casi tiránica. Cinco títulos y la sensación de que su competitividad es eterna. Porque si Popovich manda en la temporada regular, su lugar en la historia está todavía más arriba si hablamos de playoff. Es el tercero con más triunfos en eliminatorias, con 166, y este año puede alcanzar al segundo, el propio Riley, que acumula sólo cinco más. El rey indiscutible, eso sí, seguirá siendo de momento Phil Jackson (229).

Y que nadie dude que, un año más, los Spurs volverán a dar guerra en abril. En una temporada difícil, con la misteriosa lesión de Kawhi Leonard, una plantilla todavía más envejecida (pero con unos Ginóbili y Pau Gasol súbitamente revividos)… y ya suman las mismas victorias que los hasta hace nada imparables Rockets. No sabemos el tiempo que le queda a Popovich en la NBA, pero lo que parece inevitable es que, mientras él esté al mando, las victorias seguirán cayendo como fruta madura en San Antonio.