Este verano no ha sido fácil para los aficionados de Cleveland Cavaliers. A la paliza recibida en las finales ante los Warriors y los rumores de que Lebron James podría marcharse por segunda vez, se unió el vacío dejado por otro de los hijos pródigos cuando Kyrie Irving decidió marcharse por iniciativa propia. No sólo fue la salida del base la que dolió, sino la sensación de no recibir nada a cambio ya que la estrella que llegaba en su traspaso, Isaiah Thomas, lo hacía lesionado y sin fecha de regreso, algo que estuvo a punto de frustrar el intercambio.

Siete meses después y en poco más de un cuarto de hora, esa percepción ha cambiado. Porque el año nuevo ha dejado en Cleveland el estreno más esperado del curso y Thomas, ya recuperado, jugó sus primeros minutos contra Portland. Todavía con limitación de minutos y entrando desde el banquillo, claro, pero ‘IT’ no tardó en dejar muestras de que puede ser un complemento perfecto para unos Cavaliers que siempre daban la sensación de ir justos más allá de James.

Al ligero base le falta coger ritmo, como el mismo admitió, pero pronto se sacudió el óxido de las piernas en su primera aparición, demostrando además que no ha perdido el acierto. Encestó la mitad de los tiros de campo que intentó y se acercó al 50 por ciento en triples para anotar 17 puntos y repartir 3 asistencias en 19 minutos.

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Habrá que ver el rol que Lue le va dando en las próximas semanas, pero su encaje en el equipo no anticipa ningún tipo de problema. Si sale en quintetos iniciales liberará a Lebron James en la creación y supondrá al mismo tiempo otra amenaza exterior para cuando ‘el Rey’ maneje la pelota, mientras que si lo hace desde el banquillo, acompañando a Wade en la segunda unidad, puede suponer una gran ventaja para los Cavaliers tener a dos jugadores de este calibre emparejándose a los suplentes rivales.

Pase lo que pase, lo que está claro es que la franquicia de Cleveland es mejor hoy que hace unas semanas gracias a su presencia. El inicio de temporada no fue bueno, pero han sabido aguantar el tirón y siguen con todas las opciones intactas. Y cuando lleguen los playoff, con los Celtics en el horizonte, tendrán a su favor el orgullo herido de Isaiah Thomas y el factor Lebron James, contra el que nadie debería atreverse a apostar en contra, al menos en la Conferencia Este.

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