El día de Martin Luther King es una fecha especial para la NBA, con gran cantidad de partidos e innumerables homenajes a uno de los grandes símbolos de la historia americana. El final del Clippers – Rockets no fue uno de ellos. Es más, seguro que los sucedido tras el encuentro avergonzaría a una persona que siempre creyó el odio y la violencia no eran la respuesta.

Lástima que Chris Paul, Blake Griffin, Trevor Ariza, Austin Rivers y compañía no piensen lo mismo. El pique entre ambos equipos viene ya desde hace unos años, pero este verano las relaciones se tensaron todavía más con la salida de CP3 hacia Houston. En el que era su primer partido en el Staples Center desde que hiciera las maletas, las cosas se fueron calentando sobre la cancha y terminaron en los vestuarios, con una escena más propia de una película de fugas carcelarias que de un partido de baloncesto.

Ariza y Griffin ya ni acabaron el duelo sobre la pista después de ambos ser expulsados. El alero de los Rockets cayó en la trampa de Austin Rivers, que ni siquiera estaba jugando e iba de traje en la banda, para después encararse con la estrella de los Clippers. Por su puesto, él y Chris Paul también habían dejado cuentas pendientes… Todas las heridas abiertas en el vestuario de los Clippers y que acabaron con la salida del base a los Rockets re repente quedaron expuestas.

Pero el plato fuerte llegó minutos después. Al parecer, y según cuenta Adrian Wojnarowski, de la ESPN, a CP3, que por cierto es miembro del sindicato de jugadores, le habían sabido a poco los encontronazos sobre el parqué y formó un escuadrón para asaltar el vestuario de los Clippers. Y lo hizo por una puerta trasera, un túnel secreto, conocedor como es de los entresijos del Staples. La guinda a la historia, como buen general, la puso enviando a Clint Capela por la puerta principal, utilizando al pivot como señuelo. Tim Robbins y Morgan Freeman estarían orgullosos.

Gracias a la intervención de los miembros de seguridad del estadio la batalla no fue a más, aunque habrá que ver si la NBA toma cartas en el asunto. Un detalle sin importancia, al menos para los jugadores: los Clippers se llevaron una nueva victoria y siguen con su buena racha a pesar de no poder contar con Deandre Jordan ni Gallinari. Lou Williams continúa asumiendo galones y Griffin completó una buena actuación (al menos en lo que se refiere al juego). Por su parte, los Rockets siguen echando de menos a Harden, lesionado pero que volverá en breve.