¿Es Joel Embiid lo mejor que le ha pasado a la NBA dentro y fuera de las canchas en mucho tiempo? El paso de los años y, sobre todo, las lesiones, acabarán por decirlo. Mientras tanto, disfrutemos de un pívot único, versátil como pocos, espectacular en su juego, incontenible en sus declaraciones y en las redes sociales. Y, además, impredecible. El anuncio de que Embiid puede jugar con la selección de Francia a pesar de ser camerunés y llevar unos cuantos años viviendo en Estados Unidos sólo puede pertenecer a la personalidad arrolladora de la estrella de los Philadelphia Sixers.

Después de jugar en Londres contra los Celtics, a Embiid le preguntaron lo que parecía una cuestión surrealista: “¿Te ves jugando con la selección de Francia?”. Algo sabían los periodistas de RMC Sport, porque a la contestación de Embiid le siguió la federación gala alimentando una bola de improbable resolución. “Es una buena oportunidad, nunca se puede decir que no…”, dijo el camerunés. Al poco, el responsable deportivo de la federación francesa de baloncesto, Patrick Beesley, dijo que la cosa era posible y que, además, había una reunión ya marcada para febrero con Embiid para tratar su posible conversión en pívot bleu.

A sus 23 años, Joel Embiid tiene el cielo como límite, a pesar de sus graves lesiones en el inicio de su carrera. Anotador desde dentro, con juego de pies, capaz de tirar de tres, intimidador de los que asustan, siente que su carrera internacional tiene poco vuelo al ser camerunés, lejos su país del nivel de otras selecciones africanas como Senegal, Nigeria o en su momento Angola. Las informaciones desde Francia dicen que la selección gala no es la única en haber contactado a Embiid para una extraña asimilación.

Francia, durante los últimos años, se ha visto superada en Europa por España, a la que ha acusado desde sus medios de comunicación (y en no pocas ocasiones, los jugadores de la propia selección) por la presencia de jugadores como Ibaka o Mirotic. De ahí que la adopción de Joel Embiid como nuevo jugador de Francia eleven las alarmas de la incoherencia.  Y al camerunés no le esperan precisamente con los brazos abiertos. Una de las estrellas de Francia, Evan Fournier, ya ha dicho publicamente que no le parece bien. “Un equipo nacional no es sólo un reto deportivo”, dice el escolta de los Orlando Magic, además de recordar que Francia ya tiene un pívot estrella como Rudy Gobert. Pero la opinión de Fournier llega ya con la negociación en marcha. Ojalá Embiid juegue con Francia, aunque sea sólo para escuchar a la afición gala cantar Trust le process.

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