A menudo no hay nada más frágil que el ego de una estrella. Le sucede a algunos deportistas veteranos o ya retirados que sospechan de sus sucesores, a los que tratan con condescendencia o cuyos méritos rebajan porque ya se sabe que cualquier tiempo pasado fue mejor. Una franquicia con tanta historia como los Boston Celtics, la que más veces ha ganado el título de la NBA (17 banderas de campeón cuelgan del techo de su pabellón), es un escenario propicio para que abunden los cascarrabias. Quizás nadie esperaba que algunos fuesen tan jóvenes como Paul Pierce, retirado la pasada temporada, o Rajon Rondo, aún en activo.

Ellos, que fueron campeones con los verdes en 2008, no quieren que Isaiah Thomas, el último gran ídolo del Garden, reciba un homenaje cuando lo visite con los Cleveland Cavaliers el próximo 11 de febrero. Y es que esa noche Pierce va ver su número retirado y no desea que le roben protagonismo: “No digo que Isaiah no pueda recibir un vídeo de homenaje, pero hacerlo la noche en que retiran mi camiseta… No estoy seguro de que quiera mirar hacia arriba al JumboTron y ver las mejores jugadas de Isaiah”, declaró el alero en el programa de la ESPN en el que colabora.

Thomas solo jugó tres temporadas con los Celtics pero su estampa de pequeño guerrero se convirtió en santo y seña de la nueva era comandada por Brad Stevens desde el banquillo. Protagonizó actuaciones épicas, fue tercer máximo anotador de la liga, y en medio de lesiones y situaciones dramáticas como la muerte de su hermana condujo a los de Boston a las finales de la Conferencia Este. Insuficiente para un homenaje, según Rondo, el base del último título verde. “¿Qué ha hecho él? Hablamos de los Boston Celtics. No son los Phoenix Suns. No quiero despreciar a ningún otro equipo, pero los títulos de conferencia no cuelgan del techo del pabellón”, se despachó, quizás olvidándose de que se marchó de allí en 2015 y ahora está a sueldo de los New Orleans Pelicans.

Aunque Rondo no lo quiera ver, Thomas fue un ídolo para su afición. Y aun así sufrió una traición, una irresistible para Danny Aingegeneral manager de la franquicia. El base de 1,75 metros de estatura se convirtió en moneda de cambio para el fichaje de Kyrie Irving. Isaiah vivió con rencor la decisión, convencido de que se había hecho un huevo en la historia celtic, pero ahora ya ha hecho las paces con los bostonianos y estos lo quieren agasajar con un homenaje. Se lo iban a tributar en la última visita de los Cleveland Cavaliers al TD Garden, pero el jugador se estaba recuperando de una lesión y solicitó que lo retrasasen hasta su próxima visita. Sucede que esta coincide con el Paul Pierce Day, la jornada en la que el número 34 se colocará al lado de otros dorsales como el 33 de Larry Bird o el 6 de Bill Russell. Y como el ego de los veteranos parece frágil, Thomas ha querido huir de polémicas y dar un paso al lado: “Ya que parece que ha causado cierta controversia (…), pediría a los Celtics que concentrasen toda su atención en la carrera del 34”.

El gesto de Thomas ha sido tan alabado como criticado el berrinche de Paul Pierce, quien pensaba que un pequeño vídeo de 30 segundos en medio de un Celtics-Cavaliers iba a ensombrecer de algún modo toda la fiesta previa consagrada a su figura. Pierce, uno de los líderes de aquel grupo conjurado alrededor de la palabra ubuntu y que formaban también Rondo, Kevin Garnett, Ray Allen, Kendrick Perkins y el entrenador Doc Rivers, debe de pensar que a su lado el pequeño Isaiah es una nota a pie de página en la historia bostoniana que molesta. O quizás lo que teme es que el grupo actual con Irving, Al Horford y un Gordon Hayward que avanza en su recuperación, pueda más pronto que tarde quitarle el orgullo de ser uno de los últimos celtics campeones. Hubo quien le recordó en Twitter a Pierce que él fue durante años una estrella incapaz de hacer ganar a la franquicia, hasta que llegaron Garnett y Allen a socorrerlo.

Y como el resquemor del alero que es ídolo en Boston siendo natural de Los Ángeles tiene un punto ridículo, hasta un exjugador como Jalen Rose le espetó en la televisión que su actitud era propia de alguien estrecho de miras. El vídeo de ese momento tiene un “me gusta” muy destacado: el de Isaiah Thomas.

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Jalen Rose called Paul Pierce petty right to his face… 😳

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