Por todos es conocido ese gusto de Lebron James por controlar absolutamente cada detalle. Como jugador, a veces ejerciendo de entrenador e, incluso, como ‘general manager’. Su reinado desde que llegase a la NBA le ha permitido ganarse el derecho a estar prácticamente por encima de su franquicia, y por ello no es de extrañar que el nuevo formato del All Star, en el que los más votados ejercen de capitanes para elegir a sus compañeros, como si de un partido en el recreo se tratase, sea muy del gusto del ‘Rey’.

James y Curry fueron los elegidos para liderar los dos bandos en el próximo partido de las estrellas y en ese draft premium que ambos llevaron a cabo, el de Cleveland no decepcionó cumpliendo un deseo seguramente irrealizable para el día a día: contar con Kevin Durant de su lado. Durant y Lebron son grandes amigos, incluso entrenan juntos durante el verano, pero hasta ahora, más allá de esos sueños de verano que suponen los Juegos Olímpicos, pocas veces habían podido compartir cancha como socios.

Cuando el letal alero llegó a la liga pronto se le colgó la etiqueta de sucesor y pronto pasó a ser uno de los rivales de James, con el culmen en las Finales 2012 entre Miami Heat y Oklahoma City Thunder. Los dos cambiaron de equipo y KD se tomó su particular revancha el año pasado, ya con los Warriors, proclamándose campeón y MVP de una eliminatoria que casi cerraba el círculo.

A Durant, el otro protagonista de esta curiosa historia, no le ha parecido nada mal este desenlace. Primero porque a el también le gusta compartir pista con James, y después por sacarse la espina, al menos en un All Star, de ser la primera elección de alguien, como él mismo reconoce. A pesar de todo lo conseguido en su carrera, todavía no ha olvidado cuándo los Blazers pasaron de él con el número 1 del draft para elegir a Greg Oden. Creo no equivocarme cuando digo que en Portland lamentan tanto, o más, esa decisión.

Todo este serial, en el que se verá a Kevin Durant enfrentándose a todos sus compañeros warriors en el bando de Curry (el base, Draymond Green y Klay Thompon), tiene la guinda de que Lebron eligió también para su equipo a Russell Westbrook, cuya relación con su ex compañero sigue sin ser la mejor. Aunque el Rey siguió subiendo la apuesta y también seleccionó a Irving para recordar viejos tiempos. Cousins y Davis completan su quinteto.

El conjunto de Stephen Curry deja menos lugar al morbo, aunque no por eso deja de ser un quinteto temible. Eligió a James Harden para manejar el balón y después aprovechó el cambio de norma que rompe la barrera de conferencias para pescar en el Este. DeRozan, Antetokoumpo y Embiid acompañarán a los dos genios exteriores en una mezcla que todos esperamos que sirva para devolver algo de interés al cada vez más agotado All Star.