La NBA es uno de los mayores espectáculos del mundo y lo es, en parte, porque nunca se acomoda en el éxito. Consciente de la gran competencia que tienen en todo el planeta, Adam Silver y los suyos siempre tratan de darle una vuelta más para que el show no decaiga. Lo hacen en partidos oficiales, y también en el All Star Weekend, su gran escaparate. En los últimos años se han renovado mucho los actos previos (concursos de habilidades, mates, triples, etc) y este año se ha propuesto resucitar la joya de la corona: el All Star Game.

El partido de las estrellas, que debería ser el acto más atractivo del fin de semana, se estaba quedando en una mera pachanga. El propio concurso de mates y triples pero a juego corrido y con el reloj en marcha. Nadie defendía, a nadie le importaba el resultado. Lo primero que se hizo este verano fue eliminar la barrera de las conferencias. Un cambio de formato que conllevaba además nuevas normas para la formación de los equipos, con los más votados, Lebron James y Stephen Curry, como capitanes.

Pero la NBA se guardaba todavía un as en la manga. Según ha revelado ESPN, la liga ha decidido aumentar los premios para los ganadores del encuentro. El año pasado se llevaban 50.000 dólares por cabeza, mientras que los perdedores se quedaban con 25.000 para cada uno. Este año, cada jugador del equipo vencedor ingresará 100.000 dólares y el premio para los derrotados seguirá siendo el mismo.

Es precisamente la brecha entre un premio y otro, esos 75.000 dólares, lo que puede encender la chispa. Porque, teniendo en cuenta que muchos de los participantes cobran esas cantidades por un partido, la motivación no está en el dinero en sí, sino en la competitividad que despierta saber que estás jugando por algo. Que hay diferencia entre ganar y perder.

Quizá habría que verlo como una apuesta entre amigos, un pique sano de un partido de verano. La diferencia es que aquí habrá cámaras, y posiblemente sea algo que agradezcamos. Algunos jugadores como Al Horford lo tienen claro: “Hará que los chicos se tomen el partido más en serio. En los últimos años los partidos no han sido buenos. Estoy seguro de que saldrán y competirán, claro que esto es un gran incentivo“.