Hay que ver a James Harden jugar al baloncesto. Hay que verlo ahora, cuando resulta casi imparable. Decíamos hace unos días, después de que registrase el primer triple-doble con 60 puntos en la historia de la NBA: “Verlo anotar es uno de los mayores espectáculos que ofrece la competición. Por más que las repite, los defensores siguen siendo incapaces de detectar las fintas que el base ejecuta a toda velocidad y con unos cambios de ritmo que tienen al rival y al espectador en vilo”. Hay que vigilarlo, y cuanto más de cerca mejor. Así lo cree Steve Kerr, el entrenador de los campeones Golden State Warriors. Él piensa que hay que fijarse en jugadas como las de este vídeo. Observemos con detalle:

La Barba finta delante de LaMarcus Aldrige, hace un crossover y, cuando cesa el bote y parece que ya se ha cuadrado para lanzar, da un saltito hacia la izquierda para librarse de la marca y tirar el triple solo. Ese desplazamiento lateral extra que procura una ventaja al tirador pasa bajo el radar de los árbitros al igual que los pasos en las entradas a canasta que irritan al público del baloncesto FIBA y que son un pecado venial en la NBA, nunca sancionado.

¿Qué le parece a Steve Kerr que los árbitros no sancionen ese side-step de James Harden?: “Es una vergüenza. Creo que la liga está tan feliz con tanta anotación que no quiere sancionar cosas como esas”. Fue la opinión que el coach de los Warriors escribió en un tuit. En uno que resultaba impropio de su habitual diplomacia en público. En uno que desapareció a la media hora de haberse publicado, pero no antes de que fuese capturado por algún tuitero avispado.

Kerr asumió la metedura de pata. Preguntado por la prensa sobre ese mensaje, reconoció que se hizo un lío con su nuevo teléfono móvil y que publicó un pensamiento que pretendía ser una repuesta privada a un mensaje: “Pensé que era un mensaje directo. Mi nuevo iPhone me está matando. Tengo el X. Mi segundo día con el móvil fue ayer, cuando un amigo me mensajeó y dijo: ‘¿Qué piensas de este vídeo (de James Harden)?’. Y le respondí. Pulsé ‘enviar’ y de repente dije: ‘¡OH, NO!'”.

Pero ahora sabemos lo que piensa realmente sobre las licencias que los árbitros le permiten a Harden. Y eso no es baladí. Porque si todo sigue la lógica, los Houston Rockets del máximo anotador de la NBA serán el principal rival de Golden State Warriors en su camino para revalidar el título de la Conferencia Oeste. Y ahora los árbitros saben lo que piensa el entrenador campeón de su ligereza al aplicar el reglamento. Así que, queriendo o sin querer, Steve Kerr ya ha movido ficha para que se refuerce la vigilancia en el cumplimiento del reglamento de su mayor amenaza en playoffs. Su tuit tal vez fue un error, sí, pero un error muy oportuno.