La medicina avanza día a día a más velocidad y en 2017 quedan cada vez menos factores contra los que no pueda luchar. Algunos tipos de cáncer, varias enfermedades raras… y los deportistas testarudos. La alta competición crea cada vez monstruos más competitivos que están dispuestos a castigar su cuerpo con tal de ganar. Incluso arriesgando su vida. El último caso es el de Chris Bosh, que tras dos años sin jugar un partido de baloncesto por detectársele un problema de coágulos de sangre en el pulmón, acaba de afirmar que quiere volver a la NBA.

El que fuera dos veces campeón de la liga, 11 veces All Star y uno de los integrantes del Big Three de Miami Heat junto a LeBron James y Dwayne Wade, tuvo que parar en febrero de 2015 cuando los médicos le detectaron los primeros problemas de salud. Se recuperó y le permitieron regresar, pero justo un año después tuvo que ingresar de nuevo en el hospital por el mismo problema de coágulos en el pulmón y también en la pierna.

Aunque él siempre quiso volver los médicos no le dieron permiso y los Heat decidieron cortarlo (cobrará igualmente los 52 millones que todavía le restaban en su contrato) y retirarle la camiseta. Estuvo cerca de firmar con los Houston Rockets de su Texas natal, pero ninguna otra franquicia quiso firmarlo y arriesgarse a ser el equipo inconsciente que pusiera en riesgo la vida de Bosh.

No sabemos si esa idea ha cambiado entre los propietarios de la NBA, pero el propio Bosh ha vuelto a ofrecerse y asegura estar listo. En el programa First Take, de la ESPN, el ala-pivot pidió una oportunidad: «Estoy intentando volver, no estoy acabado todavía. He estado en el gimnasio. Veo a todos esos jugadores lanzando triples y sin defender… quiero algo así (risas)«.

Lejos de lo que pueda parecer, Bosh es perfectamente consciente de lo que supone volver a la competición de alto nivel. Cuando le preguntaron por los peligros que eso conllevaría, su respuesta tuvo mucho de abogado y poco de persona que se preocupa por su salud: «La medicina es como el derecho, eso es lo que he aprendido. Es una zona gris. Algunos dicen que sí, otros dicen que no. Normalmente tiene que ver con lo que la mayoría está de acuerdo, pero a veces se necesita alguien que tenga una especie de plan revolucionario. No voy a ponerme en una posición en la que esté arriesgando mi vida, que nadie se preocupe si alguna vez vuelvo a las canchas».

Lo que sí tiene claro, a sus 33 años, es que si regresa a la NBA quiere hacerlo en un equipo que tenga posibilidades de ganar un campeonato. Y, según él, sus candidatos ahora son tres: Houston Rockets, Golden State Warriors y Toronto Raptors, franquicia en la que comenzó su carrera.

Teniendo en cuenta las pretensiones de Chris Bosh y que las franquicias suelen evitar en la medida de lo posible caminar sobre el alambre, parece complicado que vaya a tener otra posibilidad. El 1 de marzo termina el plazo para inscribir a jugadores que puedan participar en playoff, por lo que pronto sabemos si hay alguien dispuesto a darle a Bosh una última oportunidad de poner en peligro su salud.

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