Hay que querer a Jorge Lema por escribir su cándida pieza sobre las tramas más interesantes que nos esperan en la NBA después del parón del All-Star y dejarse fuera de ellas la que de verdad importa a una mayoría de equipos. Es broma. ¿O no? Porque los Chicago Bulls han hecho oficial a través de sus redes sociales y con declaraciones de su vicepresidente John Paxon que su foco ya no es ganar partidos. La lucha por el tanking de aquí a final de temporada es “épica o avergonzante, o las dos”, según el analista de referencia Zach Lowe. La pérdida de vergüenza en reconocer que muchas franquicias quieren perder los máximos partidos posibles es quizás el peor avance de la NBA en muchos años.

Las peores franquicias se van a pelear por perder y lo reconocen. Además, lo hacen no por una promesa segura, sino por conseguir más posibilidades en un sorteo. Eso sólo hace más complicado de aceptar por parte del aficionado medio a la NBA, no digamos ya a los season ticket holders que pagan fortunas por ver todos los partidos de su equipo. La búsqueda de una mejor oportunidad para el draft del 2018 justifican de aquí a que acabe la temporada regular perder todo lo que se pueda, por los métodos más sutiles posibles. En el caso de los Chicago Bulls la sutileza es sentar a tu mejor pívot (Robin López) y tu mejor triplista (Justin Holiday) para darle minutos a Cristiano Felicio y a Cameron Payne. También David Nwaba, aunque éste ya era algo más habitual en la rotación de Fred Hoiberg,

Felicio es el peor jugador brasileño en la NBA con diferencia. No tiene juego ofensivo y tiende a acumular faltas absurdas en pocos minutos. Cameron Payne se fue de relleno a los Bulls en el traspaso de Taj Gibson y Doug McDermott a Oklahoma (ninguno de los dos sigue allí). Es un base más famoso por sus llamativos handshakes con Russell Westbrook que por su habilidad en la cancha. Los Bulls quieren “evaluar lo que tienen en plantilla”, asegura Paxson. “Vamos a empezar a mirar a bloques de partidos en los que tendremos unos cuantos chicos que no han jugado demasiado o un rol significativo”, insiste el exbase de la era durada de los Bulls. Es decir, lo siento aficionados de Chicago, vamos a perder unos cuantos partidos a no ser que estos muy suplentes nos sorprendan muchísimo.

Los Bulls tienen un buen plan de futuro en Kris Dunn, Zach LaVine y Lauri Markkanen. En Robin López cuentan con un sólido pívot. Tienen buenas piezas secundarias para construir equipo. No es suficiente por ahora para entrar en play offs, y con un récord de 20-37 está a 10 victorias del octavo puesto en la Conferencia Este. Los de Chicago se pelearán en la carrera por perder con ilustres del tanking, como los Sacramento Kings, los Phoenix Suns o los Brooklyn Nets. Y a nuevos integrantes en la lista como Atlanta Hawks, Orlando Magic y (ojo) los Dallas Mavericks.

Y es que el anuncio poco disimulado de los Bulls llega apenas horas después de que la NBA multase con 600.000 dólares a Mark Cuban (vaya semana para el dueño de los Mavericks) por referirse a lo conveniente de perder aposta. “Seguramente no deba decir esto, pero el otro día estaba cenando con unos amigos, y bueno, no estamos compitiendo por los playoffs y les dije ‘Nuestra mejor opción es perder’. Adam Silver odiará esto, pero les expliqué que un año y medio de tanking sería demasiado, pero hasta este verano el plan es este”, dijo el dueño de los Mavs al podcast de Julius Erving. Los Bulls tan sólo han sido un poco más sutiles que los texanos.