La competición no oficial del tanking en la NBA ha comenzado. Varios equipos, como los Chicago Bulls, no esconden sus intenciones por vencer la batalla de proclamarse peor franquicia de la temporada regular. A otros, como los Dallas Mavericks, ya les ha sacudido el bolsillo en forma de multa a su dueño, Mark Cuban, aunque los tejanos tengan cosas bastante más importantes de las que ocuparse. Son solo dos ejemplos del considerable grupo de candidatos que aspiran a perder todo lo que sea posible pensando en el próximo draft. ¿Quiénes son los principales aspirantes y qué buscan en el sorteo universitario? 

Phoenix Suns: el actual peor clasificado de toda la NBA cuenta con muy interesantes piezas de cara al mañana, especialmente Devin Booker y TJ Warren, a la espera de que Josh Jackson despierte a la bestia. Pero el momento de competir realmente queda lejos todavía. Los Suns adquirieron al joven base Elfrid Payton en las últimas horas del mercado, por lo que sus miradas de cara al draft apuntan hacia reforzar su endeble zona. Los pronósticos les sitúan en la pista de DeAndre Ayton, pívot de la universidad de Arizona, de físico imponente (2,13) y un carisma al estilo Embiid. 

Atlanta Hawks: con Brooklyn fuera de la ecuación (su primera ronda del draft es para Cleveland), los Hawks pelean con Magic y Bulls por ser los peores del Este. Y con razón. Atlanta se quedó en casi nada tras la marcha de Millsap y sus únicos faros son el base Schroder y el ala-pívot John Collins, la única noticia positiva en una nefasta temporada. Atlanta necesita atinar como con este último en su elección universitaria, y opciones no les faltan. Luka Doncic reforzaría sobremanera el juego exterior y Marvin Bagley o Jaren Jackson harían lo propio con el interior. De hecho, casi cualquier cosa les serviría. 

Dallas Mavericks: si un excéntrico como Cuban anuncia que le interesan las derrotas, nada hace pensar que Dallas sumará rachas victoriosas de aquí al final de curso. Dennis Smith tiene garantizada la titularidad en la dirección para bastante tiempo, igual que Barnes y el eterno Nowitzki hasta que él quiera. El experimento Matthews no salió bien, y Doncic podría mejorar ese rendimiento desde la posición de escolta. La zona también está necesitada, y ahí entran en juego los citados Bagley, Jackson o Wendell Carter. 

Orlando Magic: fueron una de las sorpresas al principio de temporada pero la cuerda les duró poco. Las lesiones de Gordon o Fournier les hicieron perder mucho terreno en la lucha por playoffs y ahora aspiran, por enésimo año, a una posición alta del draft. Con la salida del mencionado Payton, las quinielas para Orlando se dirigen hacia Trae Young, un base explosivo con estadísticas de anotación en torno a los 30 puntos, con un juego que recuerda a Stephen Curry.

Sacramento Kings: otra franquicia decidida a la reconstrucción (permanente) tras la salida de DeMarcus Cousins. Los Kings disponen de numerosos jóvenes para las posiciones de 1 y 2 (Fox, Bogdanovic, Hield, Mason), aunque a partir de ahí siguen necesitando mucha ayuda. Dependiendo de su ronda, les interesarían cualquiera de los jugadores altos ya citados (Ayton, Bagley, Jackson…) o incluso Michael Porter. Este alero al que muchos garantizaban el primer puesto del draft pero cuyo curso ha estado condicionado por una grave lesión. Sin embargo, ha recibido luz verde para volver a competir así que mucho ojo con él. 

Chicago Bulls: el equipo de Illinois dará minutos a los menos habituales en lo que resta de competición, en una evidente declaración de intenciones. Dunn, LaVine o Markkanen son jugadores sobre los que apoyar el renacimiento, por lo que Chicago debería apuntar hacia algún alero (Porter) o algún buen complemento interior para el finlandés. Ahí encajarían los Ayton, Bagley o Carter, dependiendo de la ronda que obtengan gracias a su tanking