Un asesinato ante miles de espectadores en el pabellón y varios millones en televisión. James Harden desintegró el alma de su defensor, Wesley Johnson, y a estas horas alguien estará modificando la página de Los Ángeles Clippers en la Wikipedia, quitando el nombre de Steve Ballmer donde dice “Propietario de la franquicia” para escribir el del favorito para el MVP de esta temporada. La estrella de Houston Rockets rompió los tobillos del jugador que lo cubría con una finta, lo dejó postrado en el suelo y retrocedió hasta la línea desde tres puntos. Desde allí, en lugar de lanzar aprovechando que se había quedado solo, se detuvo a observar con una mezcla de desdén y asombro el resultado de sus actos, el despojo de Johnson sobre el parqué. Esperó hasta que este se levantó y solo entonces miró hacia la canasta. Lanzó el triple, lo encestó con limpieza, e internet estalló celebrando la chulería de Harden

A una nación edificada sobre duelos de pistoleros, nada complace más que un cara a cara a muerte, más aún en el oeste tejano. Aunque el baloncesto es un deporte de equipo, en la NBA tienen claro que hay una constelación de estrellas muy definida alrededor de la que orbitan meros satélites, jugadores de complemento. La expresión “jugador franquicia” existe por algo. Y quizás por herencia del playground, de las pistas callejeras en las que a menudo la humillación del rival se toma por una medida de valor, el público festeja las contadas ocasiones en las que los profesionales se dejan llevar y vacilan a un rival.

Anoche a James Harden le dio tiempo de contar hasta tres mientras esperaba desafiante a que Wesley Johnson irguiese el trasero del parqué. Desde que Allen Iverson caminó por encima de Tyronne Lue tras postrarlo sobre la cancha, la liga no asistía a una sobrada de tal calibre. 

Todo el mundo habla de esta jugada singular porque cuando Harden cometió esa atrocidad sobre su rival, el encuentro ya no tenía historia. Y eso que aún no había concluido el primer cuarto. El triple del máximo anotador de la temporada colocaba el 31-7 en el marcador. El resultado final fue 105-92 a favor de los Rockets, con 25 puntos del máximo protagonista de la noche, bien escoltado por Clint Capela y Eric Gordon, con 22 puntos ambos. 

JEEZ, @jharden13!!! 😱

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De algún modo la acción de La Barba suponía la victoria definitiva e incruenta en la guerra que los dos equipos mantenían esta temporada. Durante el anterior enfrentamiento disputado en Los Ángeles, la primera ocasión en la que Chris Paul visitaba a su exequipo con su nuevo uniforme, la tensión de la cancha se trasladó a unas escaramuzas en los vestuarios que avergonzaron a toda la NBA. Entonces ganaron los Clippers. Pero es que James Harden no había podido jugar por lesión.

Hoy, la historia es muy diferente. Harden va disparado hacia el trofeo de MVP, Houston Rockets encadenan una racha de 14 triunfos consecutivos y, lo más importante, se colocan al fin con el mejor récord de la competición (48 victorias y 13 derrotas) por delante de Golden State Warriors. A este paso, el de Wesley Johnson puede no ser el único cadáver baloncestístico que el 13 de Houston deje en su camino esta temporada. Por lo del pronto, ya es el dueño de una imagen icónica que ilustrará pósters y camisetas.