Toronto Raptors se ha colado definitivamente en ese mano a mano que todos deseábamos ver en la Conferencia Este entre Cleveland Cavaliers y Boston Celtics. El morbo del enfrentamiento entre LeBron James y Kyrie Irving, campeón y aspirante, se ha visto interrumpido por un equipo que no hace ruido, trabajador y que ha ido de tapado durante toda la temporada. Hasta ahora. La franquicia canadiense venció la pasada noche a Detroit Pistons y se convierte en el primer equipo en sacar plaza para los playoff de la NBA. Y, o cambia mucho el sprint final, o todo hace indicar a que pueden hacerlo incluso como primeros de su conferencia.

En una liga dominada por las individualidades, el triunfo de los Raptors es el triunfo del conjunto. Dwane Casey ha construido una plantilla en la que todos aportan y son decisivos. De hecho, su quinteto suplente es uno de los mejores de la liga en lo que se refiere a meterle ventaja a los rivales.

Y a eso, claro, hay que añadirle la madurez de sus dos estrellas. Quizá sin el pedigrí de las de otras franquicias, Demar DeRozan y Kyle Lowry están jugando el mejor baloncesto de sus carreras. Son el mejor reflejo de los Raptors, unos líderes silenciosos que pueden resultar tan decisivos como cualquiera. El escolta anotó 42 puntos, incluido un 2+1 espectacular en los últimos segundos que permitió mandar el duelo a la prórroga. El base puso 15 puntos sobre la mesa, pero acompañados de otros 15 pases de canasta para mover el equipo.

No fue el mejor partido de los secundarios, con algunas lesiones y el habitual cruce de cables de Serge Ibaka cuando se encuentra con Blake Griffin. El pivot terminó expulsado antes del descanso poniendo más cuesta arriba el choque. No importó, porque estos Raptors ya no se dejan ir. Forzaron el tiempo extra para vencer en la última jugada, que resume a este equipo: DeRozan atrajo toda la atención y asistió a VanVleet en la esquina. Solo. El base lleva tres partidos horrible en el tiro, pero en un líder también se ve cuando es capaz de confiar en un compañero sin importar lo anterior. El tiro entró, obviamente, suponiendo la 13ª victoria ‘raptor’ en 14 partidos.

Será el quinto año consecutivo que Toronto asista a la eliminatoria por el título. El reto, mejorar las decepciones de las temporadas anteriores y hacer algo importante. Para tener más opciones, les queda rematar el trabajo consiguiendo el primer puesto. No tanto por una cuestión de jugar en casa, sino para poder evitar a Lebron James hasta las finales de conferencia y que sean los Celtics los que lidien con la bestia.