La temporada regular de la NBA está en su sprint final y hay corredores que están llegando a la meta. De momento, donde se están resolviendo más cosas es en la Conferencia Este. Primero fueron los Toronto Raptors los que consiguieron asegurar matemáticamente su billete para playoffs y ahora lo han hecho los Boston Celtics. Ambas franquicias tienen todavía una lucha pendiente: lograr el primer puesto y evitar antes de las finales a un Lebron James que ya ha avisado: “Me da igual tener el puesto número uno, el tres, o el seis… si yo voy a tu pabellón para el primer partido de una serie va a ser un desafío”.

A los Celtics le ha venido bien el descanso del All Star para recuperar energías y volver a la senda ganadora que habían perdido de forma preocupante. Al Horford y Kyrie Irving volvieron a tirar del carro ante los Minnesota Timberwolves para sumar su segundo triunfo seguido, aunque la noche quedó empañada por el susto que dio Jaylen Brown.

La joven estrella protagonizó una fea caída después de un mate que dejó paralizado durante unos minutos al Target Center de Minnesota. El jugador quedó inmóvil tras golpearse con la cabeza en el suelo y llegó a temerse por su integridad física. Por suerte, y después de ser atendido en la propia pista, el jugador pudo retirarse por su propio pie a los vestuarios, en medio de la ovación del público local. Más tarde, tras el encuentro, él mismo tranquilizaba a todos a través de su cuenta de Twitter asegurando que estaba bien.

Los que sí deberían estar más asustados, aunque en este caso en sentido figurado, son Tim Thibodeau y los suyos. Desde la lesión de Jimmy Butler van en caída libre y sumaron su tercera derrota consecutiva. Todavía tienen una ligera ventaja, pero los playoff del Oeste están muy caros y pueden acabar fuera. Y no parece que el fichaje de Derrick Rose pueda ayudar demasiado…

El calendario no le ayuda, ya que en los próximos cinco partidos se enfrentará a los Warriors, los Wizards y los Rockets, además de verse las caras contra dos rivales directos como Spurs y Clippers. Se le puede hacer largo este último tramo, a no ser que Derrick Rose se integre rápidamente y aporte lo que su entrenador cree que todavía puede darles.

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