“Antes del tiroteo, los agentes implicados vieron al sospechoso encarándolos, avanzando con los brazos extendidos y portando un objeto en sus manos. En el momento de disparar, los agentes creyeron que el sospechoso les estaba apuntando con un arma de fuego. Después de una búsqueda exhaustiva, los investigadores de la escena no localizaron ningún arma. El único objeto cerca del sospechoso era un teléfono móvil”. Así relata un comunicado del Departamento de Policía de Sacramento la muerte, el asesinato de Stephon Clark el pasado domingo por la noche.

El sospechoso abatido por los disparos era un joven afroamericano de 22 años de edad, padre de dos críos, que estaba en el patio trasero de la casa de sus abuelos, ocultándose tras ser avistado supuestamente robando en coches. Una patrulla policial lo localizó, creyó que estaba armado y lo tiroteó. Las propias fuerzas del orden difundieron este jueves el vídeo con las imágenes de lo sucedido y el comunicado confesando su error fatal. La muerte a manos de los agentes de otro muchacho negro desarmado provocó anoche una marcha de protesta en la ciudad californiana. 

El lugar escogido para llamar la atención sobre lo sucedido fue el Golden 1 Center, pabellón de los Sacramento Kings de la NBA donde el equipo local recibía a los Atlanta Hawks. Apenas 2.000 personas habían accedido al interior cuando una marea de personas llegó a las puertas del recinto para clamar contra la brutalidad policial. La franquicia californiana reaccionó cerrando las puertas para mantener fuera la marcha, e impidiendo así el acceso de numerosos fans

El encuentro, cuyo inicio hubo de retrasarse, se disputó finalmente ante ese poco público que ya estaba en sus asientos, al que se animó a acercarse a las primeras filas. Contrariamente a lo habitual, no sonó el himno de los Estados Unidos. Al terminar, el propietario de los Kings, Vivek Ranadivé, bajó al centro de la pista para trasladar sus condolencias a la familia de la víctima y hablar de lo que calificó como una “terrible, terrible tragedia en nuestra comunidad”. 

“Desde los Kings reconocemos y respetamos el derecho de la gente a protestar pacíficamente. Nos presentamos ante vosotros, mayores, jóvenes, negros, blancos, mulatos, y nos unimos en nuestro compromiso. Reconocemos que esto no puede ser algo común y vamos a trabajar realmente duro para unir a todo el mundo y hacer del mundo un lugar mejor, comenzando con nuestra propia comunidad, trabajando muy duro para prevenir que esta clase de tragedias vuelvan a suceder”, añadió Ranadivé

El partido entre Kings y Hawks, dos franquicias que se cuentan entre las peores del año en la NBA, se disputó y terminó con un marcador de 105-90, aunque eso ya no le preocupaba a nadie. De los 2.460 partidos que se celebran en la temporada regular de la liga, este era sin duda el menos importante.

 

No Hay Más Artículos