LeBron James tiene objetivos deportivos terrenales (ganar más dinero, intentar ser campeón otra vez con Cleveland Cavaliers u otro equipo, batir récords de durabilidad, etc) y otros algo más etéreos: básicamente, discutirle a Michael Jordan la consideración como el mejor jugador de la historia. Por supuesto. lo mejor de LeBron es cuando ambos objetivos confluyen en la pista de baloncesto y produce actuaciones que no dejan de sorprender a los aficionados y hacen preguntarse a los expertos dónde estará el limite del Rey. Y esta temporada es el mejor ejemplo de los casos que defiende LeBron. Ante los Brooklyn Nets, James anotó 37 puntos, cogió 10 rebotes y repartió 8 asistencias para la victoria de los Cavs, y de pasó dejó otro mate increíble para la colección.

Tanto que su compañero Kevin Love (a un altísimo nivel desde que regresó de su lesión) lo vivió en el banquillo como si fuera la primera vez que hubiese visto un mate. El pívot saltó poseído e hizo un chest bump con el acolchado que protege el soporte de la canasta. “No estaba en el equipo cuando LeBron hizo aquel mate sobre Nurkic, así que me divertí con este”, dijo Love resumiendo la fascinación que el aficionado vive con la explosividad de LeBron James en su 15ª temporada, con la brutal carga que ha soportado su cuerpo camino de siete finales de la NBA consecutivas. Superando a DeMarre Carroll, James vio un espacio en el centro de la zona de los Nets, cambió de ritmo y se elevó sobre dos rivales que pensaron por un momento ponerse en medio de ese tren de mercancías a todo trapo.

Fueron dos puntos más de los 37, que le sirvieron a LeBron James para superar los 2.000 puntos anotados esta temporada. Es la décima vez que en su carrera el alero consigue esa marca, algo que sólo superan Karl Malone (13 veces) y Michael Jordan (12). Y todo habiendo dormido apenas 3 horas la noche anterior. “No sé de dónde he sacado esa energía, sólo he dormido tres horas, jugar tan temprano me desveló. Pero fui capaz de elevar mi nivel de energía y mantener nuestra racha de victorias”, dijo LeBron, con el sueño cambiado por el típico horario mañanero de los partidos en domingo, tras el quinto triunfo consecutivo de los Cavaliers, el sexto de los últimos siete partidos.

Mientras ayuda a Cleveland a asentarse en el tercer puesto del Este y optar al segundo, bate récords de todo tipo y hace mates como si tuviese 25 años, LeBron James sigue dejando imágenes para el recuerdo y reforzar los argumentos de quien le ven discutiendo jerarquías a Michael Jordan. Es su quinta mejor temporada anotadora de su carrera, la mejor en asistencias, la mejor reboteando, la cuarta mejor en porcentaje de acierto… (también en la que más balones está perdiendo, algún defecto tenia que tener). A sus 33 años y siendo el jugador que más minutos ha jugado a estas alturas de carrera, acumula 117 mates, algunos de los mejores de su trayectoria. LeBron está convenciendo a cualquier equipo que quiera ficharlo el próximo verano que la inversión valdrá la pena. Al menos, otros dos años.