Que José Calderón es un veterano lo dice en su camiseta. Viste el número 81, recordando el año de su nacimiento. Pero estos días se le ve con una sonrisa de chiquillo. El base se huele que al fin, tras doce temporadas en la NBA, está a punto de gozar de una larga aventura en los playoffs. Se ve jugando al lado de un LeBron James que está produciendo, por increíble que parezca, al mejor nivel de su también larga carrera e imagina que al fin podrá superar esa primera ronda que cató en dos ocasiones con Toronto Raptors y en sendas oportunidades con Dallas Mavericks y Atlanta Hawks. Calderón es ya el base titular de Cleveland Cavaliers y está rindiendo como tal. 

El brillo de las últimas actuaciones de Ricky Rubio (31 puntos anoche para que Utah Jazz derrotase a Los Ángeles Lakers y suba al cuarto puesto de la Conferencia Oeste) está concentrando casi toda la atención de los aficionados españoles. Pero Calderón reclamó su cuota de interés firmando su mejor partido con los Cavs. “Perfection!” gritaban los comentaristas de Ohio ante el despliegue anotador del de Villanueva de la Serena en el primer cuarto. En él anotó 11 de sus 19 puntos totales que ayudaron a que Cleveland marcase la pauta ante los Raptors, el equipo en el Míster Catering fue ídolo. 

Un reportaje reciente de la web Hoopshype establecía quién había sido el jugador extranjero más importante en la historia de cada franquicia de la liga. En la canadiense, donde ahora brillan jugadores como Jonas Valanciunas o Serge Ibaka, ese honor se le entregaba al eterno número 8, todavía líder en asistencias de los Raptors. “La estancia de Calderón en Toronto puede no ser la más memorable, pero ofreció estabilidad a una franquicia que había sido una puerta giratoria durante años y fue el puente que conectó las eras de Chris Bosh y DeMar DeRozan“, destacaba la información. 

No hubo nostalgia por parte de José Calderón en el Quicken Loans Arena. Los Cavs vencieron 112-106 y a sus 19 tantos el español añadió cuatro rebotes, cuatro asistencias, dos robos de balón e incluso un tapón en 26 minutos sobre la pista. LeBron sumó 27 puntos, nueve rebotes y seis asistencias, y Kevin Love 18 tantos y 15 rebotes para situar a los vigentes finalistas del campeonato con un récord de 9-1 en los últimos diez partidos. 

A falta de cuatro partidos para el final de la temporada regular, Cleveland mantiene el tercer puesto del Este (48-30) frente a la pujanza de unos Philadelphia 76ers (47-30) que encadenan 11 victorias seguidas. Bajo el mando de LeBron y pese a la ausencia de su entrenador Tyronne Lue y la baja de George Hill, nada hace pensar que King James no pueda reproducir el guion de todos los años, llevando a su equipo a las Finales. Como poco ya han demostrado que pueden batir con regularidad a los Raptors, líderes de la Conferencia

Calderón está demostrando que puede ser un complemento interesante una vez llegadas las eliminatorias. Aunque siempre se le achaca (es un lugar común en Estados Unidos con los jugadores europeos) cierta endeblez defensiva, puede desahogar puntualmente a James de sus labores de playmaker, funciona también como tirador exterior para abrir la cancha y dejar espacio al 23 para maniobrar y sigue siendo un excelente lanzador de tiros libres. Además, el extremeño interpreta a la perfección dónde está jugando: uno de cada tres pases que da en un partido son para la estrella de su equipo. 

Es por todo esto que LeBron James ya la ha dado su bendición como escudero a Houseu Calderon.