Quizá no tanto por el número de victorias y más por la competencia, pero la NBA está viviendo este año una de las carreras más caras de los últimos años por entrar en playoff. La Conferencia Oeste está más salvaje que nunca y ninguna franquicia quiere bajarse del caballo, por lo que sólo el precipicio que se avecina con el final de la temporada regular, entramos en la última semana, frenará a una de ellas.

La pasada madrugada se presentaba decisiva para dejar a alguno ya en la cuneta, ya que Thunder, Pelicans y Spurs se enfrentaban a los tres primeros, Rockets, Warriors y Blazers, respectivamente. Pero cuando la necesidad aprieta nadie entiende de hegemonía. El ‘Big Three’ de OKC funcionó a la perfección, Anthony Davis y Mirotic se comieron a los actuales campeones y LaMarcus Aldridge brilló ante sus ex para facilitar el triunfo texano.

Todo ello con la guinda del primer duelo de la noche, un encuentro eliminatorio en sí mismo en el que los Nuggets apearon a los Clippers con una buena paliza liderada por Jokic. Así, mirar la clasificación da vértigo ahora mismo, con hasta seis equipos separados únicamente por partido y medio de diferencia. Desde los Utah Jazz, que esta noche se enfrentan a los Lakers, hasta el conjunto de Denver. Y lo mejor es que sólo hay sitio para cinco.

Le quedan dos encuentros a cada equipo (a excepción de los Jazz, que tienen uno más) y la buena noticia para varios es que los duelos directos le van a dar dos balas para cerrar la clasificación. Porque Nuggets y Timberwolves, con un nuevo impulso tras el regreso de Butler, se miden en el último encuentro. Son octavo y noveno ahora mismo y los únicos que tienen 45 victorias (por las 46 de los otros rivales), por lo que ninguno podrá llegar a las 47 y deja a Jazz, Pelicans, Thunder y Spurs a un triunfo de poder pelear en las eliminatorias por el título.

Eso sí, seguro que todos van a querer ir con el acelerador pisado hasta el final. Porque dentro del premio que ya supone avanzar a playoff, la pedrea para los cinco equipos que lo hagan le llegará a los tres que eviten la séptima y la octava plaza. O, lo que es lo mismo, a Rockets y Warriors. Porque esto es la NBA y todo puede pasar, pero seguro que no enfrentarse de primeras a los dos mejores equipos de la liga ayudará a mantener la euforia al menos unas semanas.

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