Mientras la competición oficial de la NBA se acerca a su fin y los ya clasificados para los playoffs apuran su puesta a punto, otra franquicia acaba de proclamarse vencedora de esa carrera de fondo deshonrosa pero que gana participantes año tras año. Es el certamen del tanking, el que tiene por objetivo acabar la temporada como el peor equipo y, de esa forma, aumentar las propias probabilidades de conseguir el ansiado número 1 del draft. Y tras su última derrota, los agraciados son los Phoenix Suns

Los de Arizona cayeron ante los Golden State Warriors (100-117) y un desatado Klay Thompson (22 puntos en el primer cuarto, 19 seguidos) para garantizarse la peor marca de la temporada regular a falta de un encuentro para rematarla. Los Suns han sido los más entonados en la batalla del tanking, luciendo un desolador 2-26 desde el 31 de enero pese a la explosión de su rookie Josh Jackson o los buenos números de Devin Booker o TJ Warren. Su premio: un 25% de posibilidades de escoger en la primera posición del sorteo universitario. 

Esa era la meta de Phoenix desde hace bastante tiempo, un porcentaje que se eleva hasta el 64,3% en lo que respecta a las tres primeras plazas. Es cierto que la peor franquicia ha tenido su recompensa en los últimos tres años, pero también lo es que esto sólo ha sucedido en cuatro de las diez temporadas más recientes. Habrá que esperar al próximo 15 de mayo, fecha en la que se distribuirá el orden de elección de cada uno de los treinta equipos. ¿Y qué impacto tiene esta victoria de los de Arizona? 

Los Suns tienen un equipo eminentemente joven pero al que le está costando mucho dar el salto de calidad. Algo les sigue faltando para acompañar a los citados Booker, Jackson o Warren. Dos nombres aparecen en todos los pronósticos para ser llamados al escenario por el comisionado Adam Silver: DeAndre Ayton y Luka Doncic. Un portento interior y un fenómeno exterior. ¿Por quién de ellos optaría Phoenix en caso de ganar el sorteo? A estas alturas, al otro lado del charco lo tienen muy claro. 

La conclusión generalizada es que los Suns necesitarían más a una bestia en la zona como Ayton que al prodigio esloveno del Real Madrid, más habituado a moverse por las posiciones en las que Phoenix ya dispone de savia nueva y talentosa, y que por tanto caería hasta la segunda posición. Además, el pívot se quedaría en casa, pues esta temporada ha defendido la camiseta de la Universidad de Arizona, y el propio jugador ha lanzado un guiño al respecto. Él arrancó su campaña de candidatura y ahora los Phoenix Suns lo tienen en la mano…

No Hay Más Artículos