Que los puestos de playoff se hayan decidido en la prórroga del último partido de la temporada regular resume cómo ha sido la Conferencia Oeste de la NBA. Minnesota ganó 112-106 a Denver para obtener el último puesto disponible para las eliminatorias, el que le servirá para enfrentarse al primero de los ocho equipos clasificados: Houston Rockets. La franquicia construida sobre hojas de cálculo, diseñada en base a las sabermetrics y al credo de que es más beneficioso arriesgar un triple que luchar por un tiro bajo canasta, ha excedido las expectativas. No solo ha logrado el mejor récord de toda la liga (65 victorias y 17 derrotas), sino que asoma como un favorito claro al anillo, por problemas ajenos y méritos propios. 

Los Rockets, como un ordenador de última generación, contaron con doble procesador. Chris Paul y James Harden, dos acaparadores de balón, han encontrado una forma de compartirlo en la justa medida para que sea finalmente La Barba, principal candidato al MVP de la temporada, quien marque las diferencias. Tanto ellos como su entrenador, Mike D’Antoni, tienen una cuenta pendiente en sus carreras: dar en playoffs la misma medida que en regular season

En las eliminatorias es donde Golden State Warriors (58-24), el vigente campeón, espera reencontrarse a sí mismo. Las expectativas con ellos eran las más altas, tanto que no han podido cumplirlas. Las lesiones de sus cuatro all-star preocuparon, aunque más los momentos de desconexión de un grupo que se sabe superior al resto. Steve Kerr tiene trabajo por delante

Terceros del Oeste acabaron los Portland Trail-Blazers (49-33), tan discretos como siempre. El grupo de Terry Stotts, con Damian Lillard al frente, es la franquicia que más hace y de la que menos se habla. Aun así, persiste la idea de que les falta una pieza más para dar el salto a la súperelite. Piezas tenía de sobra Oklahoma City Thunder (48-34), aunque al final todo se reduce a lo de siempre: Russell Westbrook-sistema. El base ha logrado una nueva proeza, dos temporadas seguidas promediando un triple-doble, pero la aportación de Paul George ha perdido brillo y Carmelo Anthony nunca ha estado a la altura de su nombre. Con mucho menos cartel, Utah Jazz (48-34) son una de las mejores historias del curso. Extraviados en la primera mitad de la temporada, el equipo de un Ricky Rubio pleno de confianza ha resurgido como el grupo más en forma del torneo y la mejor defensa de la competición. 

Anthony Davis ya es la megaestrella de la NBA que imaginábamos. En ausencia de DeMarcus Cousins, se ha bastado para conducir a los New Orleans Pelicans (48-34) a la postemporada pese a contar con menos mimbres de garantías que sus rivales. San Antonio Spurs (47-35) bastante tienen con no haberse perdido por primera vez en 20 años los playoffs. El valor más seguro de la liga ha zozobrado por la ausencia de su estrella, Kawhi Leonard, un misterio aún pendiente de resolución. Y Minnesota Timberwolves (47-35) volverán a las eliminatorias 14 años después. Para ello Tom Thibodeau ha tenido que exprimir a sus jóvenes figuras, tan talentosas como indolentes, y encomendarse a su pretoriano Jimmy Butler

Denver Nuggets (46-36) se quedan con el sabor amargo de caerse de los puestos de privilegio in extremis, pero al menos se llevan la satisfacción de haber encontrado una estrella de pleno derecho en Nikola Jokic. Los Ángeles Clippers (42-40) se reconstruyeron antes y durante la temporada, primero despidiéndose de Chris Paul y después de Blake Griffin. Ahora necesitarán todo un verano para decidir adónde van. Aunque para estío interesante, el de Los Ángeles Lakers (35-47) persiguiendo a LeBron James y cualquier figura que se ponga a tiro para que tutelen a Kyle Kuzma, una de las sorpresas del año

Tenían cara de perseguir un buen pick en el draft ya antes del inicio del curso y para eso han quedado finalmente Sacramento Kings (27-55), una franquicia que no encuentra el rumbo; Dallas Mavericks (24-58), menos competitivos de lo habitual en el grupo de Rick Carlisle y Dirk Nowitzki; Memphis Grizzlies (22-60), un equipo de amateurs rodeando a Marc Gasol; y Phoenix Suns (21-61), cuya temporada ha sido un trámite para intentar hacerse con Luka Doncic

Si los playoffs del Oeste resultan tan entretenidos y competidos como lo ha sido la temporada, esta va a ser una primavera para el recuerdo.