Los Oklahoma City Thunder arrancarán este domingo los playoffs de la NBA con una baja en su plantilla. Nada determinante para hacer frente a los sorprendentes Utah Jazz, es más, hasta algún televidente neutral lo agradecerá. La franquicia ha suspendido por un partido al narrador Brian Davis por un comentario que hirió sensibilidades por considerarlo racista hacia, nada más y nada menos, Russell Westbrook. Una decisión que algunos entienden justa, otros injusta por corta y otros injusta porque sí. 

Brian Davis lleva 30 años narrando partidos de la NBA, desde los Bulls a los actuales Thunder. Actualmente forma pareja con el exjugador Michael Cage, y sus comentarios no pueden ser más tendenciosos y con querencia a la conspiración del “Todos contra los Thunder” propia de los mercados pequeños de la NBA. Si alguien busca objetividad en las voces del equipo de Oklahoma, no la encontrarán. Al fin de cuentas, están a sueldo de la franquicia, aunque también los de otros equipos y la diferencia es sensible (escuchen si acaso a la pareja de Minnesota en comparación). Cuando un equipo de la NBA se proclama campeón, la pareja narrador-comentarista recibe su anillo correspondiente. Brian Davis ha sido sancionado como si fuera un jugador. 

El motivo de la multa es un comentario que hizo Davis en el último partido de la temporada regular, el mismo en el que Russell Westbrook capturó 20 rebotes para asegurar su promedio de triple doble por segunda temporada consecutiva. En una de esas acciones atléticas tan impresionantes del base de los Thunder, Davis se vino muy arriba y dijo que Westbrook estaba jugando out of his cotton-pickin’ mind. La expresión viene a decir que Russ estaba haciendo cosas increíbles, tan increíbles como la elección de palabras para expresarlo, desde un señor blanco como un cirio hacia Westbrook y haciendo referencia a la recogida de algodón.

Aunque algunas voces trataron de justificar a Brian Davis diciendo que en Oklahoma la recogida de algodón fue un negocio respetable, la clara connotación sureña de la expresión y alusiva a la esclavitud desató rápidamente una tormenta en redes sociales. El público que acude a ver a los Thunder es, quizás, el más blanco de toda la NBA, y que la voz oficial del equipo patine de esta manera chirría en la liga más negra de Estados Unidos. O, al menos, en la que los jugadores negros tienen más poder (económico, deportivo, social…). 

“Acepto esta suspensión con gran arrepentimiento y humildad, ante las insensibles palabras que usé. Aunque no fue intencional, entiendo y reconozco la gravedad de la situación. Ofrezco mi más sincera disculpa, porque, aunque fuera un lapsus en mi juicio, semejantes errores traen consecuencias”, reconoció Brian Davis en un comunicado. La franquicia fue igual de contundente. “Fue una expresión ofensiva e inapropiada. Pero Brian me asegura que no fue con intención peyorativa, y se disculpa”, declaró Dan Mahoney, vicepresidente responsable de los medios de los Thunder. El otro narrador a sueldo de la franquicia, el que se encarga de contar jugada a jugada los partidos de Oklahoma por la radio, será el sustituto de Brian Davis en el primer partido de playoffs. Tendrá que explicárselo todo a Westbrook, con los que comparte horas de avión, casi de hotel, de pabellón…