Todavía sin Stephen Curry y conscientes de que sin él es prácticamente imposible revalidar el título de campeón, los Golden State Warriors siguen dando buena cuenta de los San Antonio Spurs. Ayer se colocaron 2-0 y la serie viaja a Texas sin muchos visos de regresar a Oakland, sobre todo por esa sensación de superioridad que han mostrado los de Kerr, demostrando que el mal final de liga regular fue sólo un pequeño bache.

La explicación de la serie es clara hasta el momento: a los Spurs no les alcanza el talento. No hay más. Siguen siendo el equipo buen entrenado por Popovich, pero sin los recursos físicos y técnicos para enfrentarse a jugadores de la talla de Kevin Durant o Klay Thompson. En el segundo encuentro dieron guerra hasta el descanso. Incluso se fueron cuatro puntos arriba después de los dos primeros cuartos, pero nada pudieron hacer ante la capacidad anotadora de las dos bestias de los Warriors.

Durant firmó 32 puntos, a los que añadió seis rebotes y seis asistencia, mientras que Thompson tuvo uno de esos momentos de trance tan suyos en el último cuarto, en el que anotó 16 puntos para alcanzar los 31. Todo ello solidificado con la actuación de un Iguodala para el que no pasa el tiempo, al menos en playoff: 14 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias.

Es lo que tienen los grandes jugadores, que siempre encuentran la manera de aguantarle la carrera a los años. En esas está Dwyane Wade, que anoche recordó al de sus mejores días para que Miami Heat empatara la serie en la cancha de los Philadelphia 76ers. El escolta, que regresó a casa después de unas efímeras aventuras por Chicago y Cleveland, lideró a los suyos con 28 puntos y 7 rebotes desde el banquillo, superando a Larry Bird para entrar en el Top 10 de máximos anotadores históricos en playoff.

Esta eliminatoria comenzaba con un perfil similar a la anterior. Dos equipos bien entrenados en los que el talento está llamado a marcar la diferencia. El de Simmons se impuso en el primer encuentro pero, pero a diferencia de los Spurs (y sabiendo que los Sixers están a años luz de los Warriors) los Heat cuentan con la experiencia en mil batallas de un jugador como ‘Flash’, que además de sus números se encargó de poner la puntilla con dos canastas decisivas en el último minuto cuando el marcador estaba apretado.

Lección importante para los inexpertos Sixers, que con su estreno y la racha de 16 victorias con la que acabaron la temporada regular quizá se les había olvidado donde están. Ahora están obligados a ganar, al menos, un encuentro en Miami si no quieren que su gran historia se quede a medias. Por el camino recuperarán a Joel Embiid, algo que empiezan a necesitar desesperadamente.