No han podido frenarlo más. Joel Embiid, que a finales de marzo tuvo que pasar por el quirófano para reparar una fractura en la cara, llevaba días como loco por volver a las canchas a pesar de las recomendaciones médicas. Con la serie entre Philadelphia 76ers y Miami Heat igualada (1-1), el camerunés decidió que ya era hora y reapareció para el tercer partido, el primero en Florida. Su impacto fue el esperado en el estreno de ‘The Process’ en playoff, dominando y permitiéndole a su equipo recuperar la ventaja de campo y adelantarse en la eliminatoria.

No fue un encuentro fácil para Embiid, al que se le vio incómodo con la máscara y con poco acierto en los primeros minutos. Se fue entonando a medida que avanzaba para terminar siendo decisivo en el último cuarto. Obligó a Spoelstra a tener que seguir prescindiendo de Whiteside (no llega ni a los 15 minutos por partido) y fue demasiado para unos Heat que volvieron a quedarse cortos.

El choque fue similar al primero. Guerra de guerrillas con los Sixers intentando correr y los de Miami tratando de frenar siempre las oleadas lideradas por Simmons. Pero el talento sigue estando del lado sixer. El canto del cisne de Wade en el segundo partido se apagó y los francotiradores de Philadelphia estuvieron de nuevo excelsos superando el 50 por ciento desde la línea de tres. Todo ello se tradujo en el 32-14 del último cuarto que dejó un marcador mucho más desigualado de lo que se vio sobre la pista.

Algo similar está ocurriendo entre Pelicans y Blazers… excepto lo de la igualdad sobre la pista. Anthony Davis, bien acompañado en el perímetro por Holiday y Rondo, e incluso en noches como la de ayer por un espectacular Mirotic que se fue hasta los 30 puntos, están dominando la serie a su antojo. Es decir, un buen equipo que está atropellando a Lillard sin que el siempre aspirante All Star pueda hacer nada para remediarlo.

Los de Portland, además de graves problemas en ataque, no están encontrando nunca la manera de defender a los Pelicans. En el tercer encuentro, el que puso el 3-0 en la eliminatoria, todos los titulares de los de New Orleans superaron el 50 por ciento en tiros de campo y el equipo al completo superó el 40 por ciento en triples. Así no, Blazers.

El mismo camino lleva la eliminatoria entre Warriors y Spurs. Aún sin Stephen Curry, los vigentes campeones suponen un obstáculo demasiado grande para unos Spurs que, además, tuvieron que afrontar el tercer partido sin Gregg Popovich. La esposa del legendario técnico falleció la noche anterior y el entrenador no se sentó en el banquillo en otra exhibición de Kevin Durant.

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