Cuando llegan los playoffs de la NBA el talento siempre pesa. No suele alcanzar sólo con eso, pero se trata de un factor que, si no series, bien puede decidir encuentros. Es lo que ha sucedido en los últimos duelos entre Milwaukee Bucks y Boston Celtics, con los primeros igualando la balanza después de dos victorias consecutivas en su pabellón. El contador se pone a cero después de cuatro enfrentamientos en una eliminatoria que se le está haciendo algo larga a los de Brad Stevens, castigadísimos por las lesiones.

Porque los Celtics no están faltos de talento a pesar de las ausencias, sobre todo en sus jóvenes, pero lo que están logrando hasta ahora es, sobre todo, a base de fe. Como la que sacaron a relucir en el cuarto partido para mantenerse a flote a pesar del dominio de las estrellas de los Bucks. Giannis Antetokounmpo y Khris Middleton dominaron después de un mal inicio y llevaron a su equipo a disfrutar de ventajas de 20 puntos durante el segundo y el tercer cuarto.

La defensa tuvo mucho que ver para que los locales abrieran hueco. Ahogando la circulación en el perímetro y con un Thon Maker inmenso protegiendo la zona (5 tapones, sorprendente la aparición del africano en playoffs), dejaron a los de Boston en 35 puntos al descanso. Los ajustes del segundo tiempo dieron resultados y lograron llegar a los últimos segundos con el marcador igualado, pero un palmeo de Antetokounmpo y una buena defensa de Middleton dejaron el triunfo en el Bradley Center.

En San Antonio también hubo victoria local, aunque en este caso no servirá para que la serie se alargue demasiado. Sí lo hará, al menos, para salvar la honor de una dinastía que está alcanzando el ocaso y evitar el 4-0. Fue el segundo partido sin Gregg Popovich en el banquillo y sus chicos quisieron dedicarle el triunfo.

Desde el primer momento se vio que uno de los dos equipos estaba metido en el encuentro, de hecho, los Warriors no llegaron a estar por delante en ningún momento. Todavía sin Stephen Curry, Golden State jugó sin tensión y de eso se aprovecharon jugadores experimentados como LaMarcus Aldridge, durante la primera mitad, y Ginobili, cuando el marcador se apretó, con 10 puntos decisivos en el último cuarto. La competitividad del argentino, que parece eterna, le da a estos Spurs la oportunidad de prolongar la temporada al menos un encuentro más.