El factor cancha, algo tan valorado antaño en la NBA y venido a menos en las últimas temporadas, reclamó su protagonismo en la pasada noche de playoffs, con los cuatro equipos que jugaban en casa llevándose victorias de diferente valor. Algunas para seguir vivos, otras para ponerse por delante e incluso una de ellas para cerrar la serie y avanzar a semifinales.

Hubo triunfos de todos los colores, pero sólo uno de ellos tuvo tintes históricos: la remontada de OKC Thunder contra Utah Jazz. Rubio, Mitchell y los suyos tenían contra las cuerdas a su rival. Con una primera parte perfecta, los Jazz llegaron a ponerse 25 puntos arriba a falta de ocho minutos para el final del tercer cuarto. Todo funcionaba. La dirección de Ricky, las penetraciones del rookie y los triples de Ingles y Crowder. Y sobre todo la defensa de Rudy Gobert.

Cometieron entonces el error de verse ganadores y despertaron al dragón. Esoy las cinco faltas de Gobert que lastraron al francés. Ya sin nada que perder, Westbrook asumió la responsabilidad, se puso la capa de superhéroe y dejó en nada esos 25 puntos de ventaja ya antes de que comenzara el último cuarto. Con Paul George ejerciendo de su ‘Robin’ particular, entre el base y el alero firmaron o asistieron en prácticamente todos los puntos de su equipo en la segunda parte para forzar el sexto partido. El MVP del año pasado terminó con 45 puntos, 15 rebotes y 7 asistencias, algo que en playoff sólo habían conseguido Wilt Chamberlain y Lebron James.

El de Akron fue otro de los protagonistas de la noche. Porque ‘El Rey’ no quería ser menos y, aunque en una situación menos límite que la de Westbrook, sigue tirando de los Cavaliers con un esfuerzo que seguramente le acabe pasando factura más adelante. No importa eso ahora, porque el mismo es consciente de que sólo habrá un ‘más adelante’ si continúa haciendo gestas cada noche ahora.

En su caso no necesitó una remontada tan exagerada, pero sí mantener la tensión durante las dificultades de la primera parte y el despegue del tercer cuarto, bien acompañado de nuevo por un acertadísimo Korver desde la línea de triple. El encuentro llegó igualado a la última jugada y ahí apareció Lebron James para clavar un triple ganador sobre la bocina y convertir en el 3-2 para su equipo lo que parecía una prórroga segura.

También estuvo igualado el Raptors – Wizards, en lo que suponía una prueba de fuego para los canadienses después de dejar escapar el 2-0 inicial de la serie. Lograron hacerse fuertes en casa aguantando el tirón de los capitalinos y resolvieron bien en el último cuarto, pero esta serie es otra de las que parece encaminada al séptimo partido.

No han necesitado de tanto los Houston Rockets, que culminaron su cómodo paseo de primera ronda derrotando a los Timberwolves con el mismo guión que en los encuentros anteriores. Primera parte igualada, paliza en la segunda. Minnesota logró controlar más o menos a Harden y Paul, pero en este quinto partido se hizo gigante Capela, que firmó unos descomunales 26 puntos y 15 rebotes para empezar a esperar rival en las semifinales del Oeste.

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