No tan rápido. Esa frase puede resumir el tercer encuentro de la serie entre New Orleans Pelicans y Golden State Warriors, el primero en Luisiana. Porque volver a casa le sirvió a los Anthony Davis y compañía para frenar la euforia de unos campeones que parecían haberse soltado la melena por completo con el 2-0 y la recuperación total de Stephen Curry, ya de nuevo con su condición de titular.

Pero la pasada noche se encontraron con la mejor versión de los Pelicans, esa que destrozó a los Blazers en primera ronda sin apenas esfuerzo. Holiday ayudó a poner en marcha la trampa y una vez por delante todo quedó en manos de ‘playoff Rondo’, que gestionó el encuentro a la perfección con 21 asistencias. El último jugador en lograrlo en la NBA había sido… él mismo en 2011. Solo él y Magic Johnson pueden presumir de tener dos partidos de 20 asistencias y 10 rebotes en playoff.

Pero, obviamente, todo esto orbita alrededor de ‘La ceja’. 33 puntos, 18 rebotes y 4 robos para un Anthony Davis que dominó cómo y cuando quiso la pintura de los Warriors. Eso ganaba, al mismo tiempo, espacio para sus compañeros del perímetro., algo que Mirotic, Ian Clark y Solomon Hill, con tres triples cada uno, no desaprovecharon.

Nunca tuvieron opciones en este partido los de Kerr, siempre a ventajas que se movían entre los 10 y los 15 puntos. Algunos ratos de Durant y Thompson para dar esa sensación de que siempre pueden atropellarte en unos minutos, pero la mecha nunca prendió y quizá con este aviso se den cuenta de que deben empezar a jugar a tope.

Ese toque de atención fue el que recibieron los Houston Rockets en el segundo encuentro. Y vaya si reaccionaron. James Harden volvió a su versión MVP y le pasó por encima a los Jazz en Salt Lake City, algo que no es habitual, en un tercer encuentro que apenas tuvo historia más allá del segundo cuarto. 70-40 era el marcador al descanso. Nada más que decir.

En los Jazz falló todo. Todavía sin poder contar con Ricky Rubio, la nefasta noche de Donovan Mitchell fue un lastre demasiado pesado para combatir ante el mejor equipo de la temporada regular. Viendo las barbaridades que hacen cada noche, a veces puede olvidársenos que son rookies, pero no deja de ser normal que Ben Simmons y el propio Mitchell tengan un partido malo de vez en cuando.

Porque hasta ‘La Barba’ los tiene, como quedó patente en el segundo encuentro, aunque seguramente su capacidad de reacción sea mucho mayor. El escolta hizo suyo el Vivint Smart Home Arena sin necesidad de esfuerzo. 25 puntos y 12 asistencias, encontrando siempre al compañero desmarcado, que en este caso fueron muchas veces Ariza y Eric Gordon. Con eso y un Capela descomunal fue suficiente para recuperar el control de la serie.

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