Ya en el banquillo en el último cuarto, en los extensos minutos de la basura del primer partido de la final de Conferencia Este, sentado en esa silla especial que lo eleva varios centímetros por encima del resto de sus compañeros y técnicos, LeBron James reflexionaba y repasaba en su cabeza los motivos de la paliza que sus Cleveland Cavaliers habían encajado en Boston ante los Celtics. ¿Fue la presencia de Marcus Morris en el quinteto inicial de los verdes? ¿Fue la incapacidad de defender de los Cavs a Al Horford y, en general, a cualquier rival que cortase hacia la zona? ¿Fue la pobre aportación de Kevin Love a pesar de acabar con 17 puntos? ¿O todo en general y, quizás, un poco el propio LeBron?

Los Celtics arrasaron a los Cavaliers 108-83, en un partido que tuvo poca historia desde el salto inicial, porque los locales salieron a por todas. Jaylen Brown y Horford metieron casi todo en el primer cuarto y abrieron una brecha que ya no se cerraría. A pesar de una tímida reacción al final del tercer período, los Celtics tuvieron el partido bajo control, mucho más agresivos en defensa, y generosos y efectivos en ataque. El técnico de los de Boston, Brad Stevens, decidió poner a Marcus Morris en el quinteto inicial para defender a LeBron James. El Rey acabó con sólo 15 puntos y 7 pérdidas de balón, y no fue necesariamente obra exclusiva de uno de los gemelos Morris. Fue un trabajo de equipo en el que participaron de manera decisiva Jaylen Brown, Marcus Smart, Jayson Tatum y el propio Morris.

“Nuestros aleros bajaron los brazos en defensa, y no podemos hacer eso. Pero creo que ellos hicieron un buen trabajo atacando ventajas en ataque, y atacando la zona”, reconoció el técnico de los Cavs, Tyronn Lue. LeBron James fue inefectivo e impotente ante la física defensa de los Celtics y la poca ayuda que recibió de sus compañeros. Kyle Korver, el segundo mejor jugador de Cleveland en estos playoffs (quizás eso en sí mismo sea un problema), se quedó en sólo 5 puntos. Los Cavs fallaron sus primeros 14 triples. LeBron hizo 0-5 en esos lanzamientos. 

“Creo que ya estamos sobre aviso de que recibiremos un puñetazo de un peso pesado en el segundo partido. Vamos a tener que jugar mejor el martes“, avisó Brad Stevens. Puede que haya margen de mejora para los Celtics (Terry Rozier, la sensación de los playoffs, sólo hizo 8 puntos), pero quien seguro que lo tiene son los Cavs, que además no cuentan con el factor cancha a su favor. Todo eso musitaba LeBron James tras firmar uno de sus peores actuaciones en playoffs de su legendaria carrera. Aunque quizás algún fan de Boston comenzase demasiado pronto a meterse con su gran némesis…