Lo malo de querer replicar el éxito de los mejores Chicago Bulls de la década en Minnesota es que los Timberwolves se acaben convirtiendo en el equipo de Jimmy Butler, Taj Gibson y Derrick Rose, y no en el de Karl-Anthony Towns y Andrew Wiggins, como estaba previsto. Cuando Tom Thibodeau se hizo cargo de los de Minneapolis, se pensó en él como el entrenador de prestigio capaz de corregir malos hábitos y encauzar todo el talento del joven núcleo de la franquicia. Ahora, esos mismos muchachos estarían buscando una salida, lejos del exigente gurú defensivo. 

El respetado periodista de la ESPN Zach Lowe revelaba este viernes en su podcast The Lowe Post que las relaciones entre los Wolves y Towns“no pasan por un buen momento”. Su interlocutor, otro veterano de la cadena como Brian Windhorst, apostilló que si bien tras el digno desempeño de los New Orleans Pelicans en playoffs no parece probable que “Anthony Davis se vaya a otro lado a corto plazo”, en el caso del ala-pívot de raíces dominicanas “puede pasar algo diferente”. Aunque hasta la fecha no han surgido rumores de traspasos alrededor del número 1 del draft de 2015, la información de los dos reporteros avanza que no podrían tardar en aparecer. 

Towns, que fue rookie del año de la NBA en 2016, ha visto menguar en cuatro puntos su media anotadora (21,3 puntos esta campaña) y en cuatro sus tiros a canasta por partido (14,3 lanzamientos de promedio) respecto a la campaña anterior. Esa caída coincide con la llegada al equipo de Jimmy Butler, un regalo para el entrenador, que no ha dudado en reunir a sus antiguos pretorianos de Chicago en su nuevo equipo en cuanto ha tenido ocasión. Eso ha provocado que Towns ceda su puesto de hombre franquicia al escolta all-star

No solo el hombre alto estaría contrariado por su nuevo rol y la dirección de la franquicia. También Andrew Wiggins, el escolta elegido en primer lugar del draft de 2014, se habría sentido desplazado pese a su millonario contrato. Otro periodista de la ESPN, Darren Wolfson, afirmó el pasado mes de marzo que el canadiense renegaba de su papel como tercera opción ofensiva del equipo, pese a que es el segundo jugador más utilizado en los esquemas de Thibodeau tras su favorito inequívoco, Butler. 

Las quejas de los dos jóvenes contrastan con el éxito deportivo de los Timberwolves, que se clasificaron para los playoffs por primera vez en 14 años. No tuvieron demasiado tiempo para disfrutarlo, pues los Houston Rockets los eliminaron en primera ronda con un contundente 4-1.

El plan de Minnesota era construir a partir de este primer logro, pero ahora sus jóvenes figuras parecen tener otros planes en mente y podrían querer completar su maduración en otro equipo, lejos de la admiración que Thibodeau profesa por Butler y su ética de trabajo. Towns y Wiggins eran más felices cuando era Ricky Rubio quien dirigía a los Wolves desde la pista y los agasajaba con una asistencia tras otra. Con el base español disfrutando en Utah Jazz, ahora los mejores pases son siempre para Jimmy. 

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