Teniendo en cuenta la tendencia hacia la desigualdad con la formación de los últimamente tan de moda ‘súper equipos’, costaba imaginar que las dos finales de conferencia en la NBA se resolverían en el séptimo partido. Algo que no ocurría desde 1979 volverá a repetirse en 2018, gracias al empeño de Lebron James en una parte del país, y a la aparición de Klay Thompson en el otro lado. El escolta de Golden State entró en erupción cuando más lo necesitaban los suyos y rescató a unos Warriors que salvaron su primer match ball.

Y eso que los de Steve Kerr no pudieron empezar peor. Llegaron tocados de Houston y cuando finalizó el primer cuarto estaban todavía más eliminados después de un parcial de 39-22. Los Rockets olvidaron pronto la baja de Chris Paul y a lomos de James Harden siguieron donde lo habían dejado en los dos últimos encuentros. Eric Gordon asumió el papel de CP3 a la perfección y dominó de inicio a su rival como antes lo hizo desde el banquillo.

Tenían a los Warriors perfectamente controlados, cortocircuitando su movimiento de balón y obligándolos a estrellarse con aclarados contra su buena defensa. Pero no contaban con el factor Klay Thompson. A la sombra de Durant y Curry, a veces puede llegar a olvidarse el nivel de un jugador capaz de entrar en erupción como pocos. Avisó ya en el segundo cuarto, pero la explosión llegó en el tercero.

Los primeros tiros de Thompson anunciaban la tormenta perfecta de los de Oakland tras el descanso con un 64-25 de parcial. Klay anotó 9 de sus 14 triples para irse hasta los 35 puntos. De repente empezaron a aparecer los espacios y, lo más importante, la circulación con pases y no con botes, tan característico de los Warriors. Los Rockets no tuvieron respuesta y llegaron al último tramo de partido visiblemente cansados.

El lunes tendremos la última batalla de esta espectacular serie con las dudas todavía de si podrán estar Andre Iguodala, que se ha perdido los últimos tres partidos, y de Chris Paul, lesionado en el quinto. Ambos tienen complicado llegar por lo que, como con Klay, quizá podamos esperar algún protagonista inesperado más para cerrar esta serie de la que, casi con total seguridad, saldrá el ganador del anillo.

No Hay Más Artículos