Al poco de caer eliminados ante los Golden State Warriors en los playoffs de la pasada temporada, Gregg Popovich celebró un pequeño acto en recuerdo de su recién fallecida esposa, para poder agrupar a aquellos que no pudieron mostrar sus respetos en pleno tramo final de competición. En ese acto en San Antonio apareció Kawhi Leonard, que después de haber jugado apenas 9 partidos en todo el año se había ausentado del vestuario de los Spurs mientras sus compañeros se batían el cobre en la pista. Los reportes de prensa afirman que Leonard actuó normal, sonriente dentro de sus posibilidades, cercano a Popovich. Un comportamiento normal de un chico querido por todos. Una semana después de que trascendiera este encuentro, la prensa local afirma que Kawhi Leonard planea dejar los San Antonio Spurs a través de un traspaso.

Y, de repente, el mercado de fichajes de este verano en la NBA, ya caliente porque todo el mundo espera que LeBron James rompa su contrato con los Cavaliers y sea agente libre, se pone al rojo vivo. Kawhi Leonard es una incógnita física después de su misteriosa lesión en el cuádriceps, pero al 100% de sus posibilidades toda la NBA sabe de lo que es capaz: el tercer mejor jugador de la temporada 2015-2016, MVP de la final del 2014 y, posiblemente, el mejor defensor uno contra uno de la liga. A ese nivel quiere volver Kawhi, y también a recuperar la confianza. Eso es lo que parece que se ha perdido en su relación con los Spurs. Leonard cree que la franquicia dirigida por R.C.Bufford y Popovich le dieron la espalda después de buscar una segunda opinión médica por su lesión en el cuádriceps. Los Spurs creen que Kawhi podría haber jugado más si hubiese querido.

Lo peor, el vestuario de los Spurs, liderado por Tony Parker y Manu Ginobili, creían que Kawhi Leonard podría haber jugado más. La relación de San Antonio con el tímido y apocado californiano que habían convertido en una superestrella parecía rota. Los Spurs son la única franquicia en condiciones de ofrecerle un gigantesco contrato de 5 años y 220 millones de dólares cuando la actual vinculación termine. Pero Leonard tiene una opción de acabar ese contrato el próximo verano del 2019, ser agente libre para decidir su futuro y elegir destino. Haciendo saber a los Spurs que no tiene intención de firmar esa extensión de contrato, los escenarios de traspaso para que San Antonio reciba algo a cambio se abren de puerta en puerta.

¿Quiénes son los que ya llaman a la puerta de los Spurs preguntando por Kawhi Leonard? En la lista que maneja la prensa estadounidense, figuran algunos nombres que también está en la lucha por seducir a LeBron James. Sobre todo, Los Angeles Lakers, donde los analistas ven mayor preferencia de Kawhi por acabar jugando. Los vecinos de los Clippers también aparecen como aspirantes a conseguir al alero. Los dos equipos con más activos para intercambiar son los Sixers (buscando la pieza final a su jugada maestra) y, sobre todo, los Celtics. Y aparece de fondo los New York Knicks, más que nada porque Kawhi Leonard parece tener fuertes intereses inmobiliarios en la Gran Manzana.

Cualquiera de esos escenarios puede abocar a San Antonio a una reconstrucción que no veían desde la llegada de Tim Duncan hace 20 años. Quien quiera a Kawhi necesita ceder alguna pieza de alto nivel a unos Spurs que sin su estrella lograron una temporada bastante apañada, y también elecciones importantes en el draft. Pero sobre todo, necesitan confiar en que Kawhi Leonard estará al máximo nivel y darle la confianza para que firme de 4 a 5 años por muchos millones al año. De fondo, empieza a gestarse lo inevitable: una resurrección arrolladora de los Lakers tras años de travesía por el desierto.

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