Da igual que LeBron James haya fichado por los Lakers. O que en su momento decidiese irse a los Miami Heat para unirse a otros tres candidatos al Hall of Fame. Las iras del aficionado medio a la NBA siguen dirigiéndose a los Golden State Warriors, ganadores de tres de los últimos cuatro anillos, sobre todo desde que Kevin Durant fichó por el equipo de Oakland y mientras decida seguir allí (al menos otro año más, con el 2019 en el horizonte como fecha que puede cambiar la fisonomía de la liga entera). Y Stephen Curry tiene algo que decir sobre las críticas que culpan a los Warriors de arruinar la NBA: “Es una estupidez”. 

Los campeones encuentran motivación para afrontar su tercer título consecutivo y asentar la dinastía moderna en la NBA en las críticas que señalan el absolutismo de su  plantilla, algo que el fichaje de DeMarcus Cousins no ha ayudado a enfriar (por más que la llegada del pívot deje más dudas que certezas a corto plazo). Aficionados y sectores de la prensa critican que los Warriors puedan tener en plantilla a Curry, Klay Thompson, Durant y ahora Cousins (más todos sus secundarios de superlujo) a un precio de plantilla inferior, por ejemplo, al que tiene Oklahoma City Thunder (mientras no se deshagan de Carmelo Anthony). No hay espacio para alabar la habilidad de la gerencia de Bob Myers en conseguir equilibrar la plantilla (algo cada vez más complicado con la edad de jugadores como Iguodala y la estrechez del límite salarial) ni, sobre todo, el acierto de construir la base desde elecciones del draft alejadas del número uno, dos y tres (Curry, Thompson y especialmente Draymond Green, que cayó hasta el 35). 

“Así que todo el mundo dice que estamos arruinando la NBA. Me encanta esa frase. Es la más estúpida de la historia. Siempre buscamos maneras de mejorar. Si fuésemos felices sólo con ganar un campeonato y estancarnos, no nos estaríamos haciendo ningún favor”, dijo Curry en una entrevista al USA Today. “Obviamente con el fichaje de Durant, y con el de DeMarcus este verano, con los jugadores de banquillo que hemos conseguido contratar, todo el mundo intenta mejorar y ocurre que nosotros fuimos los primeros en marcar la tendencia y dominar el discurso sobre cómo estructurar un equipo para derrotarnos”, abundó el base de los Warriors.

Pocos recuerdan desde el fichaje de Cousins que los campeones estuvieron a una lesión de Chris Paul de caer eliminados en la final del Oeste y que si J.R. Smith tuviera la más mínima noción del mundo que le rodea, quizás los Cavaliers pudieran darle un susto mayor en la final de la NBA que después fue un 4-0. Quizás por eso, Kevin Durant se muestra tan suspicaz como para contestar a una cuenta de Instagram llevada por un niño para responder a las críticas. En un post, se le acusaba de no elevar el nivel de juego del equipo al que había llegado, una crítica redundante desde que eligió a los Warriors y por más que haya ganado dos MVPs de las Finales. Durant publicó un agresivo comentario y luego intercambió mensajes directos con el administrador de la cuenta de Instagram. 

No Hay Más Artículos