La pregunta que generaron los fichajes de Rajon Rondo, JaVale McGee y Lance Stephenson resuena con más fuerza aún que entonces. ¿Qué narices están haciendo Los Ángeles Lakers? Porque todo lo que ha seguido al fichaje de LeBron James, un movimiento llamado a remover los cimientos de la NBA, está dejando a todo el mundillo atónito. La última contratación es totalmente coherente con las tres que siguieron a la llegada de la estrella definitoria de la NBA en los tres últimos lustros. Porque Michael Beasley es un veterano de mil batallas (como Rondo, McGee y Stephenson), tiene calidad, conoce la liga… y está considerado un “loco”. 

A sus 29 años, Michael Beasley firma por una temporada con los Lakers por el mínimo, unos 3 millones de dólares. Será su séptimo equipo en su carrera en la NBA, el noveno en total porque hay que sumarle dos clubes en China, a donde se exilió en un momento en el que su trayectoria parecía expulsarle de la liga estadounidense: por su carácter, su incapacidad de concentrarse, en definitiva su inestabilidad. Es lo que ha lastrado a este número 2 del draft, zurdo, con clase, con capacidad de anotar en cualquier momento y casi desde cualquier lugar de la pista. 

LeBron James ha filtrado durante años que necesita un equipo de tiradores a su alrededor y de jugadores con una gran inteligencia en la pista. Ninguno de esos criterios parecen acompañar a los cuatro veteranos que los Lakers han contratado para arroparle. Beasley viene de hacer, quizás, su mejor temporada en la NBA con los Knicks, el mejor jugador del equipo neoyorquino no llamado Kristaps. Sólo que probablemente eso dice más del pésimo momento de los Knicks que de Beasley, un tres o un cuatro (según lo que se necesite) que hace poco más que tirar (y anotar con una efectividad no demasiado elevada) cada vez que agarra la pelota.

“Estoy interesado en crear situaciones para mis compañeros. en pasar la pelota, porque, sin querer ser creído, anotar es demasiado fácil”. Así se presentó en Nueva York el bueno de Michael Beasley, en una de esas intervenciones suyas ante los micros que hacen pensar en consumos ingentes de marihuana. Otro de sus vídeos más famosos es uno en los que teoriza sobre el uso del 10 % del cerebro humano, quién fue el primero en establecer eso, si esa persona realmente usaba el 11% y la relación de todo eso con el uso de la palabra nigger. Cada dato para este post hace que desee más el encuentro entre McGee, Stephenson y Beasley en el vestuario de los Lakers (todos sabemos que Rondo los odiará desde el minuto uno).

Michael Beasley puede ser una chispa anotadora desde el banquillo para los Lakers y su rol en los Knicks como veterano en un equipo joven llegó a sorprender a lo críticos locales. Está por ver cómo LeBron James trabajará con el material que los Lakers le están preparando, o si realmente el Rey está pensando más en los aspectos extradeportivos de Los Ángeles que en el baloncesto. Por ahora, agradezcamos a Michael Beasley que nos haya dejado en su errática y por debajo de su talento carrera uno de los mejores vídeos de la historia del deporte mundial. Cuidado con tus rodillas, LeBron.

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