El cuádriceps más famoso de la NBA, el músculo que puede haber arruinado el futuro de una de las grandes dinastías de la competición, está sano. Tras un año de idas y vueltas, de rumores y acusaciones veladas que fueron enrareciendo la relación entre Kawhi Leonard y los San Antonio Spurs hasta romperla de manera irreparable, al fin tenemos una respuesta al problema que lo inició todo. El alero all-star está recuperado de unas molestias cuyo alcance real jamás conoceremos. El periodista de la ESPN Brian Windhorst confirmó que el jugador había pasado satisfactoriamente su examen médico con los Toronto Raptors, con lo que el traspaso entre la franquicia tejana y la canadiense ya es oficial

Si algo de lo que se nos ha contado durante los pasados meses era cierto, Leonard tuvo un desencuentro con los servicios médicos de San Antonio porque su tendinopatía en el muslo derecho no remitía y quiso buscar opiniones alternativas lejos de los Spurs. La franquicia no lo encajó bien y sospechó del comportamiento de su jugador estrella. Aquello fracturó la confianza entre las dos partes, incluso entre el resto del vestuario y su líder sobre la pista.

Cuando el entrenador Gregg Popovich vio que era imposible arreglar la situación, acordó el traspaso de su discípulo a los Raptors. Muchos equipos querían a Kawhi pese a que solo restaba un año en su actual contrato y todo apunta a que se marchará a Los Ángeles Lakers como agente libre al fin de la temporada 2018-2019. Sin embargo, persistían las dudas sobre su estado físico real dado que en todo este tiempo Leonard no abrió  la boca para hablar de su salud. Aunque Toronto ha confirmado que todo está en orden en la pierna, siguen las dudas sobre cuánto del supuesto dolor que mantuvo al jugador prácticamente inédito durante la pasada campaña era real y cuánto algo fingido como una estrategia de presión. 

El mejor defensor de perímetro de la competición ha cambiado radicalmente el rumbo de su futuro. Ya no será el silencioso continuador de los milagros de Tim Duncan en El Álamo. Ahora tiene una hoja en blanco para conducir su legado lejos del dictado de Popovich. Y puesto a cambiar, también lo hará de zapatillas. 

Al igual que hizo con su equipo de baloncesto, tampoco parece dispuesto a renovar con la marca Jordan de Nike que lo patrocinaba, cuenta la ESPN. Habría rechazado una oferta de 22 millones de dólares por cuatro años de calzar y vestir el logotipo de His Airness. Así que ahora se ofrece también como agente libre textil para quien quiera uniformarlo, si bien en ese mercado hay otros jugadores más apetecibles por su alto perfil social, como Joel Embiid, que podrían obtener contratos más jugosos. 

Kawhi Leonard haría bien en elegir con cuidado su nuevo calzado. Es sabido que unas zapatillas no adecuadas son causa frecuente de lesiones en los jugadores de baloncesto. Y claro, nunca sabes cuándo se puede reproducir una tendinopatía en el cuádriceps. 

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