Jamás podremos agradecer lo suficiente a las estrellas de la NBA lo mucho que se esfuerzan por entretenernos incluso cuando no están sobre una pista de baloncesto. El trash-talking, el retarse y decirse cosas muy gruesas para desconcentrar al rival durante el partido, es propio de una era anterior. En esta época de redes sociales, los piques pueden darse en cualquier momento, a distancia y durante las vacaciones. Puede suceder que un escota de élite como CJ McCollum haga un podcast para contar su vida en la liga, invite al MVP de las dos últimas Finales, Kevin Durant, y ambos acaben enzarzados en una discusión que continuaron en Twitter para asombro (y disfrute) de todos los aficionados

Durante el último episodio del podcast Pull Up with CJ McCollum, el jugador de los Portland Trail Blazers no pudo contener su decepción por el fichaje de DeMarcus Cousins por los Golden State Warriors. Al notar su enfado, Durant, dejó escapar una risa y se mofó ligeramente de la impotencia expresada por el entrevistador al recordar que habían sido barridos varias veces en playoffs por el equipo de su invitado. “Sabéis que no vais a ganar un campeonato”, rió KD. “Todo es posible, sí que podemos ganarlo”, se defendió el anfitrión. “A ver, me encanta la actitud, sé que eres el tipo más duro, ¿pero en serio? No puedes estar molesto por eso”, le replicó el campeón con algo de condescendencia. 

El de los Blazers, como mucha otra gente, está disgustado con la acumulación de talento de los Warriors. Recordó que su franquicia tenía hueco salarial para pagarle a Cousins más dinero que esos modestos 5 millones de dólares que el pívot all-star acepta cobrar para intentar ser campeón en el mejor equipo de la NBA. Durant le replicó que debería “dedicarse a jugar y olvidarse del resto de las cosas”. 

La polémica podría haber acabado ahí, si no fuese que alguien azuzó después en Twitter a McCollum a elaborar sobre lo picajoso que es Durant cuando se le afea que los mejores jugadores de la liga, como él mismo y Cousins prefieran unirse a un equipo campeón como Golden State en lugar de competir por derrocarlos desde otras franquicias. “Sabe que la decisión fue cobarde, pero lo respeto. Es como si una pandilla te ataca cuando estás con tus colegas. Tú deberías devolvérsela, pero entonces te unes a la panda que te atacó a ti y a tus hermanos hace dos meses y te olvidas de tus amigos”, escribió el de los Blazers. 

A Durant, que le hierve el móvil en las manos cuando lee una crítica y más cuando se insinúa la cobardía de su decisión de fichar por los Warriors, le apeteció replicar a la vista de todo el mundo: “¿Así que me metería en una pelea de bandas, perdería, conspiraría contra mi hermano durante dos meses en nuestra casa para luego irme a reunir con la pandilla que nos ganó y apalizarlo? ¿Esa es la opinión que tienes de mí, CJ? Acabo de estar en tu maldito podcast. Hay muchas serpientes entre la hierba, chavales”. 

Mientras todos los lectores preparaban sus bolsas de palomitas para seguir atentos a la evolución del drama, McCollum decidió enfriar a su manera los ánimos con otro tuit, el último hasta la fecha en esta bronca púbica: “No hay ninguna pela, tenéis que calmaros. Era una simple analogía. Ya no voy a hablar más de KD y los Warriors porque es infantil y blando (ja, ja, ja, va a ser sacado de contexto) por mi parte hacerlo. Siempre he dicho lo que he siento, pero todos sabemos que nunca he sido una serpiente. De vuelta al trabajo”. 

Tal vez haya que repetirlo una vez más: la NBA es la telenovela que todos deberíais estar siguiendo.

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