Muchos vemos a las cheerleaders como un anacronismo que hoy por hoy no tiene demasiado sentido. Mujeres jóvenes semidesnudas bailando en ocasiones twerking en un espectáculo deportivo no parecía muy a tono con los tiempos. Los Dallas Mavericks llegaron a la misma conclusión, empujados (eso sí) por la polémica interna que sacudió los cimientos de la franquicia texana de la NBA, cuando la prensa se hizo eco de decenas de casos de acoso sexual y comportamientos machistas. Ahora, los Mavericks pedirá a sus animadoras que lleven más ropa en sus apariciones en el pabellón, y que sus bailes sean un poco más par todos los públicos.

“Queremos que el foco esté en las bailarinas como artistas, destacar sus habilidades, y no que estén sexualizadas. Amamos a nuestras bailarinas, pero estamos reevaluando cada aspecto de esta organización para asegurarnos que de estamos a la altura de los valores que estamos instaurando en los Mavericks“, declaró al Dallas News la primera ejecutiva de la franquicia (sólo por detrás de Mark Cuban en el organigrama), Cynthia Marshall. Así que las Dallas Mavericks Dancers dejarán de lucir pantalones extremadamente cortos y pegados al trasero, tops minúsculos y apretados, y dejarán de hacer bailes insinuantes al son de canciones de hip hop odas a las posaderas femeninas.

“Ellas no están haciendo nada malo, lo que visten y lo que bailan es parte de la cultura y el ambiente que nos ha rodeado en las últimas dos décadas. Seremos parte de la evolución que hace avanzar a las bailarinas como atletas y artistas”, abundó Marshall en el Dallas News. Los Mavericks dan así un paso para borrar la pésima imagen que quedó de las entrañas de la franquicia texana cuando una ex empleada de los Mavericks declaró a Sports Illustrated que aquello era “una casa de animales”. El reportaje incluía frases como “No te metas con el presidente en el ascensor”. Ahora, las cheerleaders mostrarán menos piel en sus apariciones.

Es una decisión menos drástica que la de los vecinos San Antonio Spurs, que han decidido acabar con sus Silver Dancers, el equipo de animadoras que agitaba los pompones desde hace 25 años. En cambio, animarán los descansos de los partidos un ejército de 35 personas (hombres y mujeres) haciendo todo tipo de ejercicios gimnásticos imposibles. Los Ángeles Rams presumen de convertirse en la primera franquicia estadounidense con cheerleaders masculinos. El panorama de la animación en las grandes ligas norteamericanas está muy cerca de cambiar drásticamente, quizás para siempre.

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