Los Toronto Raptors son un equipo en boga en la NBA (si se puede decir algo así a literalmente meses de que arranque la temporada). El traspaso que les ha permitido conseguir a Kawhi Leonard pone el foco sobre la franquicia canadiense, que sin LeBron James en el camino aspira (al fin) a conquistar el Este y plantarse en la final de la NBA. La dirección de los Raptors puso el equipo en manos de un entrenador novato, Nick Nurse, y éste ha decidido rodearse de asistentes de lujo para afrontar tamaño reto. Adrian Griffin es un exjugador de casi una década de experiencia en la NBA y uno de los asistentes más reputados y jóvenes de la liga, después de su paso por los Thunder, los Bulls y los Magic. Phil Handy es uno de los rostros más conocidos del banquillo de los Cleveland Cavaliers en la segunda era LeBron James. Nate Bjorkgren lleva años picando piedra en los Raptors. La guinda al pastel es un europeo, Sergio Scariolo, que coincide que es el seleccionador español. Y eso deja al equipo ibérico en una situación de inestabilidad en un momento muy delicado.

Porque Scariolo, a sus 57 años, quiere “poder entrenar con más frecuencia”, según declaró tras el último partido de España en uno de esos muy incómodos partidos de clasificación para el próximo Mundial. Uno de esos encuentros en los que las selecciones no pudieron convocar ni a jugadores de la NBA ni de la Euroliga. España superó con nota la primera fase de las ventanas de clasificación para China 2019, pero le queda la segunda, y ahora teme que además de no poder llamar a los hermanos Hernangómez, a Ricky Rubio, a Marc Gasol y a alguno más, tampoco pueda llamar a su seleccionador. Porque la federación española no tiene a certeza y la tendencia de los equipos NBA es a no permitir tales compatibilidades.

Scariolo dirige a la selección española desde el 2015 y antes lo hizo del 2009 al 2012. Ha sumado dos medallas olímpicas y tres campeonatos europeos exprimiendo las últimas gotas de la generación más brillante de la historia del baloncesto español. Su salida aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la gran dominadora de Europa en mucho tiempo, ya que Pau Gasol y Calderón están en el tramo final de su carrera, Navarro ha desaparecido de la ecuación, jugadores como Rudy Fernández envejecen… Y los relevos no parecen estar a ese nivel de excelencia. Habrá un retroceso deportivo lógico, que la pérdida del timón deportivo de la selección (Scariolo además de entrenador es coordinador técnico de la federación española) sólo puede acentuar.

El 14 de septiembre, España tiene que jugar contra Ucrania y no parece muy claro que Sergio Scariolo esté en el banquillo. El italiano tiene en su cabeza llegar a donde su compatriota Ettore Messina no parece alcanzar, y es el comando de una franquicia de la NBA. Es muy posible que en breve tenga que elegir entre renunciar a su contrato recién formado con los Raptors o a su puesto en la estructura del baloncesto español. Porque una de las partes, casi con toda seguridad, no permitirá compaginar ambas.

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