Si los nuevos Los Ángeles Lakers quieren parecerse a los viejos Los Ángeles Lakers, por algún sitio había que empezar. A falta de que LeBron James sea quien confirme sobre la cancha el regreso a tiempos mejores en los que el equipo era candidato constante al título de la NBA, la franquicia ha comenzado a trabajar por las apariencias. La camiseta que vestirá el gran fichaje para la próxima temporada será muy semejante a la que lució durante sus años como jugador el hombre encargado de convencerlo para mudarse a Hollywood, Earvin Magic Johnson

Puestas una al lado de la otra, podría parecer que la camiseta que Magic vistió hace 30 años y la que LeBron se enfundará dentro de unos meses son la misma pero con los números invertidos. El 32 del hombre de la sonrisa perenne y el 23 del mejor jugador del siglo XXI. De un amarillo dorado, con un cuello redondo que hoy parece ya algo retro y cintas de color púrpura a su alrededor y en el corte de los brazos, sin rastro de las anchas franjas laterales que marcaron la era de Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, y con una sombra blanca para dar relieve a los dorsales. La prenda proclama el regreso a la época más añorada de The Lake Show, el llamado Showtime

“Cuando las luces se acaban, el show empieza”, dice el anuncio de la nueva prenda que, tal es el tirón de LeBron, cuenta con grandes posibilidades de convertirse en la más vendida del próximo curso en la NBA, por más que sigan siendo legión los que prefieren llevar aún el 24 de un true-laker como Bryant o haya nuevos fenómenos en la liga como Luka Doncic que también despierten una fiebre a su paso

Las equipaciones alternativas de los angelinos seguirán siendo dos: una blanca y otra con el tradicional color púrpura que, curiosamente, sí va a conservar una franja ancha en los costados de color negro. Con la tan esperada equipación de su jugador icónico, Nike abre el fuego de la presentación de las nuevas prendas para el curso 2018/2019 tras debutar el pasado como proveedor oficial de la competición con resultados dispares. Algunos de sus rediseños para las 30 franquicias fueron más afortunados que otros, tuvieron que mejorar la confección para evitar las roturas accidentales y crearon algunas camisetas secundarias realmente memorables

Aunque Shaq bromea estos días con la posibilidad de que Kobe esté pensando en volver a la pista para ayudar a LeBron, The King está más que dispuesto a escribir su propia página en el Staples Center. “Me gustaba el reto de ayudar a los Lakers a recuperar un estatus que no han tenido desde hace varios años”, declaró a la ESPN.

Su historia será particular, sí, pero el uniforme lo emparenta con una tradición más grande aún. 

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