La temporada de la NBA aún está a un par de meses se arrancar, y lo más probable es que cuando lo haga la gran rivalidad entre Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers, una que ha producido cuatro finales consecutivas, sea historia. Es un producto indirecto de la salida de LeBron James hacia los Lakers. Pero todo eso no parece importarle a Tristan Thompson y a Draymond Green, que tienen muchas cuentas pendientes del pasado reciente. Los dos pívots se encontraron en una fiesta posterior a la entrega de los ESPY’s, los premios deportivos de la ESPN. En el club nocturno Delilah en Los Ángeles, ambos llegaron a las manos después de muchas veces en que se salpicaron saliva en la cancha.

Según varias informaciones en Estados Unidos, Tristan Thompson le soltó un puñetazo a Draymond Green en la noche californiana, cuando el lenguaraz pívot de los Warriors se le acercó para, supuestamente, pedirle disculpas por lo sucedido en las últimas finales de la NBA. Thompson no las aceptó, Green insistió y lo que recibió finalmente fue un golpe. Ahí terminó la historia, según las distintas versiones, algunas de las cuales aluden a la intermediación de LeBron James y Kevin Durant para poner fin a la bronca. No serán pocos los que, con la boca pequeña, celebren que Draymond Green haya recibido su merecido por ser un tipo realmente pesado. 

Draymond y Tristan fueron expulsados en el primer partido de la final que los Warriors ganaron en la prórroga tras lo de JR Smith (vamos a referirnos así a lo inexplicable). Thompson fue expulsado por enseñar el codo a Shaun Livingston, Green aplaudió en su cara y el pívot canadiense respondió lanzándole el balón al rostro. Luego, en el partido 3, ambos fueron castigados con una técnica por hablarse demasiado cerca de la cara del otro. Para terminar, cuando los Warriors culminaron el 4-0 sobre los Cavaliers, Draymond Green le negó el saludo a Tristan Thompson, y cuando Golden State salió a pasear su trofeo de campeón por las calles de Oakland, Green le mandó un mensaje a su rival: “No estamos hechos del mismo material”. 

También había dicho Green en su momento: “Puedo encontrarme con él en la calle en cualquier momento”. Y así sucedió. Tristan Thompson viene de una temporada muy dura en lo deportivo (perdido su sitio totalmente en los Cavaliers) y en lo personal, inmerso de lleno en la espiral de tuits, posts de Instagram, rumores, hijos e infidelidades de una de las hermanas Kardashian. Se podría decir que el gran highlight de su temporada ocurrió de madrugada en un club de Los Ángeles. Veremos qué le espera ahora al canadiense cuando se encuentre en la cancha con Draymond Green en lo que se prevé un muy desigual duelo entre los Cavaliers y los Warriors. 

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